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FERRETEROS SE QUEJAN DEL GOBIERNO

La apertura benefició a los ferreteros. Sin embargo, las actuales medidas económicas causan dificultades a ese gremio.

30 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

El subsector ferretero, que admite las ventajas de la apertura al hacer más competitivo el producto nacional y permitir el acceso a productos extranjeros de calidad y buenos precios, tiene sus reparos sobre la administración Samper.

Este gobierno se embarcó en programas que fomentan el gasto público a niveles nunca vistos. Es el caso, para citar un ejemplo, de la Red de Solidaridad Social , dijo Francisco Betancourt Azcárate, presidente de la Asociación de Ferreteros de Bogotá (Asoferbo).

Según el vocero de ese subsector comercial, se trata de iniciativas que necesitan recursos, y la única forma de obtenerlos, sin presionar la oferta de divisas para evitar que la tasa de cambio caiga aún más, es recurrir a una de dos opciones: endeudamiento interno o mayor nivel de tributación.

Los hechos demuestran que el Gobierno acude a la última opción. Así, políticas establecidas por la administración Gaviria como fomentar el patrimonio de las empresas a través de la disminución en las tasas de renta presuntiva son borradas de tajo con el nuevo proyecto de reforma tributaria, que eleva esa renta a los niveles anteriores , dijo Francisco Betancourt.

Según el analista, se trata de una situación producto del interés de las autoridades por aumentar o mantener los ingresos, más que de lograr mejores resultados en el uso de los factores de producción.

Otro aspecto que preocupa a los ferreteros es que el proyecto de reforma tributaria no contempla disminuciones en las tarifas de retención en la fuente.

Consideran que el tres por ciento de retención para sectores que trabajan con márgenes brutos del siete al ocho por ciento es una tarifa onerosa y demasiado gravosa.

Se trata de una situación que significa, en la práctica, un pago anticipado muy superior al impuesto de renta que el contribuyente tendría que pagar al finalizar su período fiscal.

Si un proveedor nos vende a cuatro meses, el plazo para la retención en la fuente no existe y nos toca consignarle al mes siguiente.

Igual sucede con el IVA, especialmente con el de las importaciones, un impuesto que toca cancelar al momento de llegar la mercancía al país , dijo el presidente de Asoferbo.

Fuerte golpe Otro aspecto que agrava la situación de los ferreteros tiene que ver con el reembolso de divisas.

Según Betancourt, el gobierno de Samper tomó medidas con el propósito de disminuir la revaluación y generar una devaluación real de acuerdo con lo prometido en su campaña electoral.

Al final del mandato de César Gaviria se puso en vigencia la medida por la cual un importador, cuando solicitaba un crédito en moneda extranjera, tenía seis meses para reembolsar el crédito. Si al cumplirse ese tiempo no tenía la plata, podía solicitar otros seis meses.

Recién posesionado el nuevo gobierno, dictó medidas por las cuales reducía el plazo a seis meses sin posibilidad de renovación. Ahora, con la resolución 21, el plazo se reduce a cuatro meses, desde el momento del embarque.

De esa manera, se pretende generar mayor demanda por divisas buscando que la tasa de cambio aumente y, con ello, el nivel de devaluación.

Esto ha sido un logro del gobierno en el corto plazo, pero a costa de los comerciantes e industriales que son brutalmente golpeados por esta medida, ya que resulta imposible rotar el capital en cuatro meses.

Para ello, deben acudir al crédito interno con lo cual se refuerza la tesis de que las tasas de interés no van a bajar. Además, si traemos menos mercancía pues vamos a tener una menor demanda de dólares , concluyó Betancourt Azcárate.

ANTECEDENTES Al inicio de la década de los noventa, los índices de crecimiento del comercio fueron negativos. Luego, con la implementación de la apertura económica, la situación cambió y a partir de 1992 el comercio arrojó los mejores resultados de crecimiento en los últimos años.

Según el informe Balance del Comercio 1993 , hecho por el departamento de Investigaciones Económicas y Jurídicas de Fenalco, el subsector en Bogotá experimentó un comportamiento estable similar al que percibió el comercio a nivel nacional, en el primer semestre de 1993.

Las ventas en la capital del país se incrementaron en 3,2 por ciento gracias a la dinámica que se registró en tres subsectores: Ferreterías y Materiales para la Construcción, que creció un 21,4 por ciento; Repuestos y Accesorios para Vehículos, el 41 por ciento y Productos Misceláneos 9,2 por ciento.

En los últimos meses de 1993 el comercio siguió adelante aunque se insinuó la crisis.

Las ventas crecieron y las utilidades de las empresas aumentaron, pero el ingreso de productos importados, de calidad y precios competitivos, obligaron a los empresarios nacionales a reducir sus márgenes de rentabilidad para mantener los precios en niveles inferiores o similares a los de los importados.

El crecimiento de las ventas de Ferreterías y Materiales, explicado por el dinamismo registrado por el sector de la construcción, permitió mantener en niveles estables la demanda por sus productos y, a la vez, jalonar la de otros subsectores como el de alimentos, mediante el aumento en los niveles de empleo y generación de ingresos.

Sin embargo, según los voceros ferreteros, los resultados de abril y mayo de 1995 muestran tendencias contrarias.