Archivo

DE NOVELA: DELITO POR BAILAR EL CHACHACHÁ

Amor y desamor, ironía y humor, y chachachá, mucho chachachá, político y musical. Con estos ingredientes el escritor cubano Guillermo Cabrera Infante mezcló los tres relatos que dan nombre a su nuevo libro, Delito por bailar el chachachá (Alfaguara), que fue presentado hace dos semanas en Madrid. Se trata de tres historias unidas entre sí en las que late el corazón del espíritu afro, que él considera como parte esencial de la cultura cubana .

30 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Delito por bailar el chachachá es un homenaje a La Habana de los años 50/60. Dos de los relatos En el gran ecbó y Una mujer que se ahoga transcurren en la edad de oro del bolero. El tercero y último, que da título al libro, después de lo que Cabrera llama la caída en el abismo histórico .

Por qué todos los caminos de su escritura conducen a La Habana? Porque es la ciudad suprema, en el sentido de haberla vivido y en el sentido de la memoria. Yo llegué muy pequeño y allí es donde realmente me pierdo. La Habana es la metáfora de Cuba. Desconozco el futuro que le espera a la ciudad pero sé que está prácticamente en ruinas .

Aparte de delitos por bailar el chachachá, qué otros delitos denunciaría Cabrera Infante en Cuba? Por favor, la lista es larga... No sabría por dónde empezar. Por supuesto que siempre habría que comenzar por Fidel Castro. De ahí hacia abajo hay una serie de miñones espantosos que forman una larga lista de delitos. Delitos de lesa humanidad, prácticamente todos. Hay fusilamientos, hay cárcel, hay persecución, hay intolerancia. La cultura está cautiva, al menos desde 1961. Es una situación verdaderamente espantosa. En la actualidad no hay política cultural. Sólo existe propaganda castrista .

En el último relato, el protagonista reconoce que durante mucho tiempo Groucho y Harpo y Chico fueron para mí los únicos Marx posibles. Quiero decir, que no sabía que existieran Zeppo y Gummo Marx. Lo pensé nada más...

Cabrera Infante señala que el comunismo es una forma de fascismo. Pero en vez de hacerse en nombre de congregaciones o de razas se hace en nombre de la clase proletaria, que es la que siempre sufre más. El comunismo es el fascismo del pobre. Castro ha conducido al país a la ruina más lamentable en nombre de una ideología que nunca realmente sintió .