Archivo

UN VIAJE PARA CELEBRAR TRES COSAS

De repente, Diomedes Díaz se quedó en silencio, desplegó la página de EL TIEMPO en donde estaba el reportaje titulado Me gusta No vienes Díaz y soltó, sin remedio, la carcajada.

28 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

La risa contagió a los demás pasajeros del avión que iba para Valledupar el 26 de mayo. Una fecha de triple celebración para El Cacique de La Junta : cumpleaños, nuevo acordeonista (Iván Zuleta) y Un canto celestial, su disco número 21.

En el vuelo viajaba la crema y nata de La capital mundial del vallenato . Desde el gobernador del Cesar, Mauricio Pimiento Barrera, hasta las glorias de los cantares del alma, como los maestros Emiliano Zuleta y Leandro Díaz.

Iba también la familia de El Cacique y él, el cantor de Carrizal (Guajira). En medio de los chistes que evocaban sus épocas de parrandas juveniles se fue preparando para su gran día: el del recibimiento apoteósico de los vallenatos.

Diomedes saludó a cada pasajero; se volteó, desde su silla, y entregó los discos autografiados y con una sentida dedicatoria a sus compadres; y le mamó gallo a su amigo del alma, Tito Castilla, uno de los sobrevivientes del accidente aéreo en el que murió Juancho Rois.

Oye compadre Tito, será que nos vamos pa l cielo, nos caemos en el aire, y usted una vez más se salva? , bromó Diomedes.

Una y treinta de la tarde y el avión pisó tierra vallenata. Fue ahí, y no antes, que El Cacique se ensimismó mirando por la ventana del pájaro con turbinas.

Diomedes se quedó pensativo durante varios segundos y después, se pasó un peine sobre sus cabellera para estar presentable, compadre , y se persignó, porque la Virgen y Dios nunca me faltan desde el cielo , explicó.

De ahí en adelante, Valledupar se emparrandó hasta el amanecer del sábado; e inclusive, en la noche de ayer la rumba continuaba tesa y pasada por ron, y whisky del bueno.

Esto sucede cada doce meses cuando la Virgen del Carmen me da un año más de vida y con él un disco para gozar y pasarla bueno. El recibimiento en Valledupar es como un presagio de si mis nuevas canciones van a sonar o no , afirmó El Cacique .

Diomedes omnipresente Cuando Diomedes bajó las escalerillas del avión, el viernes pasado, Valledupar se dedicó a él sin parar. De ahí que en el taxi, en las discotiendas, en los almacenes de ropa, en las esquinas, en la plaza Alfonso López, en las emisoras de radio ( con transmisiones en directo del desfile del cantautor desde el aeropuerto hasta su casa) y en cualquier calle, se vendió, y se escuchó Un canto celestial, No tiene na , Amor de mi juventud, Gracias por quererla, Así no se puede vivir, En buenas manos, Me acompañó la suerte, El cambio, Manguito biche y No comprendo.

Un canto como caído del cielo , dijeron los locutores de las estaciones locales. Valledupar tiene un segundo Festival Vallenato, el de Diomedes Díaz , afirmaron los noticieros del canal regional Telecaribe. Diomedes, Un canto celestial, Diomedes Díaz, El Cacique de La Junta . Solo Diomedes era el tema, era el personaje, y era la música del momento en la capital del Cesar ese 26 de mayo.

Cada 26 en Valledupar, nosotros sus seguidores, corroboramos que Diomedes no es un incumplido , dijo un grupo de vallenatos que ondeaba banderas que decían Diomedes, te amamos y te escuchamos .

Pues si bien No Vienes Díaz es un apodo bastante divertido, también es cierto que llegó la hora de reivindicares con su gente; y esta tarde el hombre lo está haciendo, carajo , afirmaron, casi en coro, unos guajiros que tarareaban sus canciones del nuevo disco, que tenían a todo volumen.

Diomedes partió en un carro de bomberos del aeropuerto vallenato a las 1:45 de la tarde y tres horas después, todo Valledupar fue una rumba animada por El Cacique de la Junta . Ay homb e!