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GAVIRIA APUESTA AL REVOLCÓN EN OEA

Si los países integrantes de la Organización de Estados Americanos (OEA) tienen la voluntad política para caminarle al revolcón que el secretario general, César Gaviria Trujillo, propuso introducir, se sabrá en un par de semanas.

28 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

El escenario será la asamblea general de la organización, que tendrá lugar en Puerto Príncipe, capital de la golpeada Haití, exactamente nueve meses después del retorno del depuesto y repuesto presidente, democráticamente elegido, Jean Bertrand Aristide.

La reunión se efectuará entre el domingo 4 y el viernes 10 de junio y será una intensa jornada de trabajo que comprende 70 temas.

Simultáneamente ocurrirán otros eventos no menos importantes: - Discusión y aprobación la estrategia antidrogas de la Oea para el siglo XXI.

- Reunión ad hoc de ministros de relaciones exteriores para Haití, que se ocupó precisamente del proceso de reinstitucionalización y afianzamiento de la democracia. Posiblemente este núcleo se disolverá, como quiera que sus fines ya se cumplieron con el regreso de Aristide.

- Colombia recibirá la secretaría temporal del Grupo de los Tres (México, Colombia y Venezuela).

- Se estudiarán propuestas de seguimiento de la Cumbre de las Américas.

Oea para el siglo XXI El documento que presentará Gaviria no será discutido ni aprobado en la asamblea. Pasará a manos de la asamblea de cancilleres, éstos lo acogerán, dirán que les parece muy interesante y lo trasladarán a al Consejo Permanente, que recibirá el mandato de iniciar el estudio de cada uno de los temas.

El estudio y la aprobación por parte del consejo podría tardar, teóricamente, varios años.

Pero desde Haití será posible medir el clima de recepción en que caigan las novedades de su contenido.

En qué consiste propiamente el tan anunciado revolcón , además de los movimientos de personal que se han dado a conocer durante lo que va corrido de 1995? En primer lugar, hay que advertir que lo que hace el secretario general en el documento es desarrollar un plan de trabajo con base en los mandatos de la Cumbre Presidencial de las Américas, realizada en diciembre pasado en Miami, en varios campos.

Estos son: fortalecimiento de la democracia, el libre comercio y la cooperación; defensa de los derechos humanos y el medio ambiente; y afianzamiento de la seguridad hemisférica.

La respuesta de Gaviria a estos principios rectores es muy concreta. Para el fortalecimiento de la democracia se requiere consolidar y mejorar los servicios de la Unidad para la Promoción de la Democracia (UPD).

Los países miembros deben poder recurrir a ella en el manejo de temas como la vigorización de instituciones y procesos democráticos y de procesos e instituciones electorales; así como en la promoción del diálogo.

La UPD debe estar en capacidad, por ejemplo, de asesorar la modernización de los parlamentos o contribuir a que se creen de modalidades de acceso del público a la información sobre actividades gubernamentales.

Un proceso como el que se vive en Colombia a raíz de la reforma política propuesta por el presidente Samper, podría ser apoyada por la UPD con especialistas en la articulación entre partidos y sociedad.

Añade Gaviria a esta repotenciación de la UPD temas como la constitución de mesas de trabajo encargadas del estudio de temas regionales, con el propósito de prevenir y anticipar las causas de problemas que atentan contra el sistema democrático.

Oea: habrá futuro? Sabe usted para qué ha servido la Oea desde 1948 hasta nuestros días? El libro La Oea y las relaciones interamericanas , que acaba de publicar la facultad de Finanzas y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia, responde justamente a esta pregunta.

Es una revisión de las políticas y acciones de la organización, principalmente en dos campos: la protección de los derechos humanos y el fortalecimiento de la democracia.

El compilador y autor del artículo central, José Luis Ramírez -quien trabajó en la Oea a comienzos de los 90-, hace un examen de cómo se ha ido transformando la agenda de la organización con miras a la definición de políticas para el siglo XXI.

Marcela Briceño-Donn escribe en el mismo volumen un artículo sobre los derechos humanos y el sistema interamericano; Pierre Gilhodes trata sobre el 9 de abril y el nacimiento de la Oea; y Alma Viviana Pérez sobre la lucha contra la pobreza.

El libro aparece en momentos en que se avecina un gran debate interamericano sobre las posibilidades de renovación en el organismo.