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PASAPORTE A LA INMORTALIDAD

Hacía casi cuatro años, desde el jueves 8 de agosto de 1991, que Oliverio Rincón estaba tramitando este documento . Pero es que las demoras, las colas y la tramitomanía no son vicio exclusivo de los colombianos. Le hacía falta un requisito y por eso no había querido expedirle el pasaporte a la inmortalidad.

28 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Ayer los completó y, desde hoy, el hijo de Olegario y de Sara, oriundo de Paipa, de 27 años, hace parte del Olimpo del ciclismo colombiano, junto con los más grandes de toda la historia: Martín Emilio Cochise Rodríguez y Luis Alberto Lucho Herrera.

Porque solo a ellos tres, el antioqueño, el cundinamarqués y, ahora, el boyacense, han podido subir al podio italiano. Seis veces ya, desde aquel lejano 3 de junio de 1973, una fecha que se escapa a la memoria fotográfica de muchas generaciones, cuando Cochise se le avivó al lote en los dos últimos kilómetros de la etapa entre Florencia y Forte dei Marmi y, en solitario, cruzó la meta.

Era la primera vez que un colombiano ganaba una etapa en el Giro de Italia, la segunda en Europa. Desde entonces, mucha agua ha circulado bajo los puentes, varias generaciones de ciclistas fueron al Viejo Continente y se trajeron su botín y Colombia gozó, con la de ayer, en 105 ocasiones, diez de ellas por cuenta de Oliverio.

Dos años después, en el tramo de 175 kilómetros entre Balsega y Pordenone, Martín Emilio el del récord mundial de la hora, el campeón orbital de los 4.000 metros persecución individual, el de los cinco títulos de Vuelta a Colombia, entregó la segunda satisfacción.

Pero, entonces, comenzó un ayuno de casi tres lustros, 14 años, para ser exactos, antes de que el tricolor colombiano volviera a ondear en lo más alto del podio de la segunda carrera por etapas del mundo. Y no podía corresponderle a ningún otro corredor que a Lucho Herrera, el mejor escalador de todos los tiempos, el hombre que puso a temblar las cuestas europeas, el escarabajo que les enseñó a los grandes campeones del Viejo Continente lo que es subir de verdad.

El 2 de junio de 1989, es decir, 13 años y 364 días después del primer éxito de Cochise , Herrera devoró la empinada cuesta de las Tres Cimas de Lavaredo, punto final de los 207 kilómetros que habían comenzado en Padova. Sobreponiéndose al intenso frío causado por la nevada que debió soportar el lote, Lucho inscribió su nombre en el palmarés de la prestigiosa prueba.

No contento con ello, cinco días más tarde, el 7 de junio, repitió la faena, para igualar la hazaña del antioqueño. En los 10,7 kilómetros, modalidad contrarreloj individual, disputados entre Mendrisio y Monte Generoso, el Jardinerito de Fusagasugá se proyectó hacia el octavo lugar de la clasificación genera, para convertirse en el primer colombiano en terminar el Giro entre los diez mejores.

En 1992, la actuación colombiana en la prueba italiana comenzó con buenos augurios. El caldense Julio César Pelusa Ortegón fue tercero en el prólogo. Había aroma de café, mejor dicho. Algo que quedó demostrado en lo más empinado del Alto de Terminillo, la cumbre más importante de esa edición, donde Herrera conquistó su tri . Fueron 204 kilómetros desde Latina.

Dos veces más, una el año pasado en Los Dos Alpes (Francia) y la otra el martes de esta semana en Il Ciocco, el Gigante de Manizales , Nelson Cacaíto Rodríguez debió resignarse por maldita media rueda, primero ante el ruso Vladimir Poulnikov y después frente al italiano Enrico Zaina.

Es que eso de ganar en el Giro está reservado solo a los inmortales.

Y hasta el propio Oliverio había fallado anteayer, en el arribo a Rovereto. Después de darles a sus rivales un concierto en la montaña, dejando plantados a todos incluido el implacable Tony Rominger, la llegada lo traicionó: aunque se terminaba en un ascenso, los últimos metros eran en terreno plano, lo que facilitó la labor del suizo Pascal Richard.

Era, apenas, una coqueta caricia a la inmortalidad. No pudo entrar en ella a la primera vez. Lo hizo ayer, en el segundo intento, cuando por fin le entregaron el pasaporte...

En 1989, el fusagasugueño Luis Alberto Lucho Herrera ganó en Las Tres Cimas de Lavaredo. Era su segundo éxito personal en el Giro de Italia.

Rincón suma diez victorias en Europa Una moñona que lo deja al lado de los dos más grande de la historia del ciclismo colombiano, obtuvo ayer el boyacense Oliverio Rincón con su victoria en la decimacuarta etapa del Giro de Italia, disputada sobre 240 kilómetros entre Trento y Val Senales.

Por un lado, pasó a ocupar el Olimpo del pedalismo criollo, al ser, junto con Martín Emilio Cochise Rodríguez y Luis Alberto Lucho Herrera, los únicos corredores capaces de conquistar una etapa del Giro italiano.

Pero, además, logró igualar la hazaña que hasta entonces era privilegio único del Jardinerito de Fusagasugá : triunfar en las tres más grandes del calendario europeo, la Vuelta a España, el Giro de Italia y el Tour de Francia.

Oliverio se estrenó el 12 de mayo de 1993, ganando la etapa reina de la ronda ibérica, disputada sobre 179,5 kilómetros entre Santander y los míticos Lagos de Covadonga. Ahí empató otra marca de Herrera: son ellos dos los únicos escarabajos que ganaron en esa temible ascensión.

Dos meses después, el 19 de junio de ese año, el Matador de Duitama triunfó en la jornada más importante del Tour de Francia, también con final en ascenso. Fueron los 231 kilómetros entre Perpignan y Andorra, una proeza para un joven corredor que hacía su estreno en la Grande Bouclé.

Es decir, solo le faltaba una, el Giro. Pero no la había conseguido sencillamente porque nunca había disputado esta prueba. Sus objetivos en los años pasados siempre fueron España y Francia. Sin embargo, esta temporada, merced al cambio de calendario que trasladó la ronda ibérica para septiembre, los manejadores del equipos español ONCE decidieron encabezar su equipo con Oliverio.

Con esta victoria, Rincón completó diez en el Viejo Continente entre 1991 y hoy. La lista es la siguiente: 1. Vuelta a Burgos (agosto 8 de 1991): Briviesca-Burgos, 167 kilómetros. Ese día Colombia hizo el 1-2-3-4 con Rincón, Hernán Buenahora, Jorge León El Chacho Otálvaro y Julio César Pelusa Ortegón.

2. y 3. Escalada a Montjuic (octubre 20 de 1991): tramo en línea de 24,3 kilómetros y contrarreloj individual de 8,7.

4. Vuelta a Aragón (6 de abril de 1993): Osera-Teruel, 204 kilómetros.

5. Vuelta a España (mayo 12): Santander-Lagos de Covadonga, 179,5 kilómetros.

6. Dauphiné Liberé (junio 6): Grenoble-Bourg Saint Maurice, 200,4 kilómetros.

7. Tour de Francia (julio 19): Perpignan-Andorra (231 kilómetros).

8. Clásica de los Alpes (mayo 21 de 1994): Chambery-Aix Les Bains, 201 kilómetros. Esta victoria significó, de paso, el centenar de éxitos colombianos en Europa.

9. Vuelta a Cuenca (agosto 24): Priego-Alto del Santuario de San Miguel, 202 kilómetros.

10. Giro de Italia (mayo 27 de 1995): Trento-Val Senales, 240 kilómetros.

Una cosecha que todavía puede aumentar. Porque al Giro le quedan al menos dos jornadas hoy y la cronoescalada del martes con perfil apto para las condiciones del colombiano.

HOY PUEDE HABER MAS SATISFACCIONES Es una suerte tener en el palmarés victorias en las tres carreras grandes . Me faltaba el triunfo en el Giro y gracias a Dios hoy (ayer) lo conseguí , dijo, sin poder ocultar su emoción, el colombiano Oliverio Rincón, del equipo español ONCE, después de triunfar en la decimacuarta etapa de esta carrera.

No estaba muy seguro de poder atacar. Simplemente aproveché el celo con que se marcan (Tony) Rominger, (Piotr) Ugrumov y (Evgueni) Berzin los tres mejores de la general, agregó el pedalista, de 27 años.

Vine al Giro para ganar una etapa , afirmó. Ya lo logré y todavía estoy más contento por el nacimiento de mi primer hijo. Aquí no busco especialmente lograr una buena ubicación en la clasificación general; estoy más interesado en las victorias de etapa y si se presenta una nueva oportunidad sabré aprovecharla , pronosticó.

Una ilusión que puede cristalizarse hoy mismo, en la etapa 15 del Giro. Serán 185 kilómetros entre Val Senales (Italia) y Lenzerheide (Suiza), en la que el magullado lote enfrentará otros cuatro puertos de montaña. Se trata los ascensos a Ova Ospin (1.881 metros de altitud), de tercera categoría; a Cassian (1.435), de segunda; a Fluela Pass (2.383) y a Passo Fourn (2.149), ambos de primera. La meta estará ubicada a 1.560 metros sobre el nivel del mar, y la llegada fue calificada por el suizo Tony Rominger, líder de la prueba, como menos difícil que la de Val Senales.