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ADIÓS A LA COMIDA CHATARRA

La televisión parece haberse convertido en los últimos años en la primera responsable por los hábitos de alimentación de los niños en el mundo entero

28 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Las consecuencias son concretas y preocupantes: los niños de hoy obtienen el 50 por ciento de sus calorías de la grasa y el azúcar. Por eso, no extraña constatar que la obesidad infantil y la adolescente hayan aumentado en los mismos niveles que la de los adultos.

El gran problema está en que la enorme mayoría de mensajes visuales y sonoros que reciben los pequeños sobre alimentos, corresponden a la llamada comida chatarra, esto es, alimentos de bajo contenido nutricional y ricas en grasas y azúcares.

Esto dificulta enormemente la labor de los padres en la búsqueda de una alimentación balanceada y nutritiva para sus hijos.

Los padres deben empezar a crear estrategias para buscar en sus hijos el consumo de alimentos que sean nutritivos y aseguren un crecimiento sano.

Estrategias Para hacer comer a sus hijos alimentos verdaderamente nutritivos y útiles, es necesario poner en juego la imaginación, ser creativo y evitar los argumentos de cajón contra las golosinas (producen caries, engordan) y tampoco decir mentiras.

Intente cocinar los vegetales con sazonadores distintos a la sal, la mantequilla o el queso. Pruebe con jugo de limón, mostaza, nuez moscada, perejil, curry, orégano o ajo.

Mientras sea posible, sirva vegetales frescos, ya que tienen mejor apariencia y mejor sabor que los productos enlatados y de colores grises. Con vegetales y frutas existe la posibilidad de jugar con la variedad de los colores. Del mismo modo, se puede jugar con las formas y con el modo de cortar los alimentos.

Otro truco importante es que a la hora de la comida, ofrezca los vegetales como el primer platillo, cuando los niños tienen más hambre. Además, preséntelos solos, ya que cuando se sirven con otros alimentos, los pequeños tienden a preferir las cosas que les gustan más.

En el supermercado, pida ayuda a sus niños para escoger los vegetales y las frutas. Esta es una estrategia para involucrarlos en su posterior consumo.

Si es posible, plante con ellos una huerta casera, ya que esto los predispone a probar la cosecha que ellos mismos sembraron. También es inteligente permitir que los chicos planeen el menú e incluso cocinen.

Adicionalmente, venda la idea de los bocadillos limpios como zanahorias, uvas, manzanas, peras, champiñones, como buenos acompañantes mientras se ve televisión o se juega Nintendo.

Los obstáculos Muy importante en la batalla por la nutrición de sus hijos es determinar cuáles son los obstáculos y los problemas concretos que llevan a su familia a tener malos hábitos de alimentación.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que en el mundo moderno muchos padres que trabajan han perdido la habilidad o el gusto por la cocina. Y mientras menos se produzcan los alimentos dentro del hogar, más se estará a merced de los restaurantes y de los sitios de comida chatarra.

También es usual que los padres no sean los mejores modelos para una buena nutrición. Por ejemplo, es muy difícil para una madre buscar la sana alimentación de sus hijos cuando su marido hace apología constante de las galletas, chocolates y de la comida chatarra.

Los horarios excesivos de trabajo también han acabado con las horas de diálogo y control sobre los alimentos que consumen los pequeños. Si ambos padres tienen empleos, las comidas de la familia son más independientes.

Definitivamente los buenos hábitos alimenticios se aprenden mejor en una familia que pasa tiempo junta y que valora los alimentos íntegros.

The Los Angeles Times Syndicate.

Cinco mandamientos Muchos errores se han cometido en el intento de hacer que los niños se alejen de la comida chatarra.

El primero es enfatizar demasiado en que la función básica de la comida es la salud, y no el gusto y el placer. De ese modo, ubican a la comida en el plano del deber, predisponiendo negativamente hacia cualquier alimento rico en nutrientes.

Otro error muy frecuente es ofrecer dulces y golosinas como recompensa por comer alimentos sanos. Eso contradice el mensaje de que los alimentos chatarra son malos.

He aquí cinco mandamientos para alimentar niños de modo saludable:- Relájese. Mientras que la dieta de su hijo sea básicamente sana, un perro caliente, o unos caramelos ocasionalmente no le harán daño.

- Conserve la autoridad sobre la alimentación en su casa.

- Antes de considerar la dieta de su hijo, examine la propia.

- Comience a enseñar hábitos alimenticios sanos tan pronto como sea posible.

- Haga que la comida sea una ocasión feliz.