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DEJAR EL CIGARRILLO ES COMO UN SUEÑO

Por estos días aparece en la prensa un aviso que ofrece casi un milagro: dejar de fumar en solo tres horas. Y además de eso, sin ansiedad, sin irritabilidad, sin aumentar de peso y a través de hipnoterapia.

28 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Quienes están bajo el yugo del cigarrillo, pueden pensar que esa promesa es otra de esas fórmulas mágicas que alguna vez ensayaron, pero que en últimas beneficiaron solamente al vendedor.

Entonces, por qué pagar 95.000 pesos para asistir el próximo 31 de mayo a una charla de 2 horas y a una hipnoterapia de 45 minutos? Por qué creer que un tal señor Kenneth Grossman logrará en tan poco tiempo lo que nadie más ha conseguido en muchos años? El pasado 15 de marzo, a las 7 de la noche, un salón del Centro de Convenciones de Bogotá rebosaba de gente y de humo. Más de 400 fumadores se congregaron con la esperanza de despedirse para siempre de ese vicio.

El artífice de ello sería el doctor Kenneth Grossman, nacido en Chicago (Estados Unidos), que había renunciado a sus tres paquetes diarios de cigarrillos gracias a un método que él mismo se había inventado.

Recuerdo que los brazos y las piernas me pesaban, pero no perdí nunca la conciencia , cuenta Hilda de Arboleda, que asistió a la terapia junto con su esposo Andrés.

Otro de los presentes, Camilo Escobar, cuenta que durante la hipnoterapia pensó: yo estoy muy viejo para que me convenzan con estas cosas. Qué vaina, se perdió la platica . Pero se sorprendió cuando supo después que la sesión había durado 44 minutos mientras que él le calculaba solo 10, Una historia llena de humo Mientras que Ester de Cuéllar y María Paulina García se fumaban al día un paquete de cigarrillos, Camilo llegó a las dos cajetillas e Hilda a tres.

Después de 20, 30 o 40 años de fumar y fumar, la tosesita de la mañana empezó a atacar, el pecho se volvió pesado y caminar dos cuadras era como caminar diez.

Por eso, en la mentes de muchos adictos apareció la idea de abandonar al fiel compañero.

Gran parte de los hipnotizados vencieron en un principio a su contrincante; sin embargo, al cabo de unos días, se supo quienes en realidad habían ganado la batalla.

Una de esas personas fue Ester. No me gusta incumplir promesas, por eso nunca dije que iba a dejar de fumar. Sin embargo, me siento dichosa de haberlo dejado y hasta me han dicho que luzco cinco años más joven , dice.

María Paulina y Camilo también lograron abandonar el chicote . Según Camilo, los amigos lo observan ahora como a un animal raro. También relata que a los tres días, desayuné con arepa. Qué delicia que me supo esa arepa , hacía tiempo que la comida no me sabía a rico .

La situación fue distinta para Mariela y Eduardo Contrino, que pensaron que esos puchos asfixiantes y malolientes eran cosa del pasado. Al quinto día se encontraron pidiendo una copiadita , comprando al menudeo y fumando a escondidas, como si fueran adolescentes. Al final, la familia descubrió a Eduardo y Mariela se descaró cuando se enfermó su esposo.

A pesar de eso, ambos dicen que después de la terapia fuman menos y que pasado mañana repetirán, gratis, el tratamiento.

Y eso mismo piensan Hilda y su esposo Andrés, que una noche tuvieron un problema con una hija que vivía en el exterior, no pudieron detenerse. Volvimos a cogerlo y además de eso nos desatrasamos , confiesa Hilda.