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NOSTROMO HABITA EN CARTAGENA

Son como conquistadores pero en otro siglo. Blanquísimos y mechudos expedicionarios que se transportan en microbuses y lanchas de colores vivos por los alrededores de la tropical Cartagena de Indias, con la fija, y sin duda, muy productiva idea de hacer una película.

28 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Una tropa compuesta por 58 italianos y ocho ingleses que hace tres semanas, cargados de inimaginables equipos para hacer verdad la ilusión de la imagen, arribaron a La Heroica y comenzaron una labor que hoy no sólo tiene en jaque a nuestra ciudad caribeña (la misma que no habla de otra cosa que de los monos de la película ), sino al mundo cinematográfico que ya ha puesto sus ojos sobre esta producción.

Un ejército que se ha mezclado con un pueblo más moreno, con el único fin de forjar fastuosas mentiras como lo son un barco de vapor de madera del siglo pasado que ya flota en un puerto cerca a Cartagena, una inmensa mina de plata que ahora falsamente se explota en la vereda de Matute y hasta un pueblo con vida propia que hoy se alza en el Caño del Oro a diez minutos de la capital de Bolívar.

Una gran empresa internacional que va a rodar hasta los últimos días de agosto una película que saldrá al mercado en un año bajo el título de Nostromo.

Cine en casa Se trata, en efecto, de la adaptación fílmica de la obra Nostromo de Joseph Conrad, el inglés que a finales del siglo pasado y principios de este escribió una obra fundamental en el campo de la novela mundial, hoy pilar de la literatura anglosajona.

Pero Nostromo no será una película convencional de esas de sala de cine en horarios de matiné, vespertina y noche.

Aunque toda esta idea se está rodando en formato cine, el fin es llevarla a la televisión en un super especial de seis horas cuya presentación será de hora y media por capítulo.

Y para que toda esta gran aventura se hiciera posible, se juntaron la BBC de Londres (los responsables del proyecto), la RAI de Italia (los encargados de la producción) y en menor injerencia la TVE española y la WGBH de Estados Unidos (quienes simplemente emitirán el producto en sus canales).

Es un macroproyecto que ya tiene garantizados 20 millones de dólares de presupuesto y que, según Micheal Wearing, productor ejecutivo de la BBC, no sólo es el principal proyecto que tenemos este año en Londres, sino uno de los más grandes de Europa .

Sin embargo, el ambiente de esta producción huele a Italia. Esto, porque son ellos -los italianos- quienes conocen el asunto de la producción en Colombia desde hace buenos años y quienes ya tienen en su haber varios títulos cinematográficos (ver recuadro).

Y es precisamente Fernando Ghia, el productor responsable de La misión, el que está con todo su equipo en Cartagena, moviéndose y haciendo mover a un ritmo vertiginoso, esta idea del gran Nostromo.

Sesenta extranjeros, entre director, productores, actores, técnicos, escenógrafos, maquilladores, montadores, luminotécnicos, así como expertos en carpintería, en pintura, en efectos especiales, en ambientación; y 250 técnicos colombianos también en los mismos campos, son los encargados de hacer real este trabajo cinematográfico y televisivo.

Para Colombia -y para Cartagena en especial- es la gran oportunidad de reactivar una industria que se había distraído en los tiempos del terrorismo y que ahuyentó a los productores de esta ciudad.

Y fueron Fernando Guia y Michael Weading quienes asumieron otra vez el reto y comenzaron una tarea de grandes dimensiones que ya marcha con todo.

Se construye la mentira Por eso, Cartagena hoy sabe a cine otra vez.

Este batallón de realizadores viene trabajando a toda máquina desde hace tres semanas con un ritmo impresionante de producción que lanza 3.80 minutos de película por día, mucho más de lo que se acostumbra en una cinta normal que produce 1.15 minutos por día.

Para ello, el equipo de escenógrafos, liderados por el fabuloso Francesco Bronzi (para muchos la pieza clave de esta producción), ha creado verdaderas piezas de lujo.

Existen barcos fantásticos, minas de plata inmensas, puertos de épocas pasadas, pueblos imaginarios construidos a punta de sudor y sol. Así lo hacen. Son melenudos con ganas y son cartagenros con raza. Ellos son.

Un poco de Colombia. Bastante de Italia. Algo de Inglaterra. Un tris de España. Un tanto de todos.

Por nuestra patria: Salvo Basile (un poco de mundo) en la producción nacional y quince mil extras que ya están participando en la producción. Cobran (o mejor les pagan) quince mil por día. Es de todos. Sin duda es para nosostros.