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HISTORIA DE OTRO CAMBIAZO

De un momento a otro llegaron los guerrilleros y hubo enfrentamiento con unidades del Ejército acantonadas en el municipio Mapiripán, Meta. A la postre, ante la superioridad de los subversivos, los soldados no pudieron impedir la destrucción de una aeronave inmovilizada días antes por la Policía Antinarcóticos .

26 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

El supuesto combate, cuya versión fue difundida, no se sabe por quién, en el departamento del Meta y comentada por campesinos de Mapiripán, involucra a una patrulla del Ejército y a dos oficiales de la Policía asignados a la zona, Sin embargo, resultó ser simplemente una mentira para encubrir el cambiazo de otro narcoavión, de matrícula HK 2402, el segundo que se descubre en menos de tres días.

La verdad se supo el pasado 20 de abril cuando la Policía de Cali, en desarrollo de la Operación Alba , encontró en un hangar del aeropuerto Palmaseca el Super King 300 que había decomisado en Mapiripán y que supuestamente la guerrilla había destruido y reducido a cenizas.

Investigaciones posteriores, adelantadas por la Procuraduría Regional, revelaron que el avión quemado era un viejo Islander, cuyo valor en el mercado no supera los 200 millones de pesos. Es decir, un aparato completamente distinto del Super King 300, una moderna aeronave avaluada en más de 2.500 millones de pesos.

Según altas fuentes de las Fuerzas Armadas, las autoridades tratan de establecer si en el cambiazo están comprometidos un teniente y dos cabos del Ejército, al igual que dos oficiales de la Policía.

La travesía La historia comenzó el 3 de abril, cuando fue detectado un vuelo ilegal en el sur del país, cerca del Guaviare.

Aeronaves de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), con el apoyo de la Plataforma Aérea, es decir, aviones C-130 del Comando Sur del Pacífico de Estados Unidos, con base en Panamá, lograron ubicar el aparato.

Entonces la aeronave detectada desde los radares de Leticia (Amazonas), fue obligada a aterrizar en una pista de Mapiripán (Meta). Se trataba de un aparato Super King 300. avaluado en unos 3 millones de dólares (cerca de 2.500 millones de pesos), el cual, sin embargo, no pudo ser inmovilizado.

La imposibilidad para que los aviones de la FAC aterrizaran en la misma pista, llevó a que se decidiera realizar diversos disparos desde el aire, con el fin de inutilizar el Super King.

Dos días después, cuando una compañía de la Policía Antinarcóticos se encontraba en el aérea selvática de Mapiripán, cumpliendo con funciones de detección y destrucción de narcocultivos y laboratorios para el procesamiento de base de coca, hallaron con sorpresa la aeronave.

En efecto, al llegar a una pequeña pista del municipio, los uniformados encontraron un moderno avión Super King 300 que, según las primeras evaluaciones, dijeron voceros de las autoridades partícipes en el decomiso, fue abandonada ante la continua presencia de los helicópteros de combate de la Policía.

Los hombres de antinarcóticos aprovecharon la presencia de un Procurador Regional para que cumpliera con la diligencia judicial de inmovilizar el avión y lo entregara en custodia mientras se adelantaba la investigación correspondiente a los antecedentes de la aeronave incautada. El Procurador, utilizando papel, pegante y su firma, selló la aeronave provisionalmente.

Como la compañía antinarcóticos de la Policía estaba integrada por solo diez hombres, el Procurador decidió dejar el Super King 300 bajo la custodia del Ejército Nacional acantonado en la zona.

Al día siguiente, el Procurador se hizo acompañar de la Fiscalía Regional para culminar las diligencias judiciales adelantadas 24 horas antes.

Días después se empezó a conocer por toda la región que la guerrilla había atacado al Ejército y que el resultado final había sido el incendio del Super King 300 , dijo una fuente consultada por EL TIEMPO. La realidad era bien distinta.

Apareció en Cali El cambiazo del Super King 300 fue detectado el 20 de abril cuando, en desarrollo de la Operación Alba .

Ese día las autoridades Antidroga incautaron 1.402 kilos de base de coca en la avioneta Turbo Comander de matrícula HK 4047 en los hangares del aeropuerto de Palmira, y que en los últimos dos días ha provocado un escándalo nacional porque fue reemplazada por una más vieja.

Dos hechos llamaron significativamente la atención de los oficiales de la Policía: los impactos de bala que registraba la aeronave Beach Kraft HK 3822, modelo Super King 300, en diversas partes de su fuselaje y el trabajo de desmonte y reparación de partes delanteras de las alas. La aeronave estaba parqueada en el hangar F 13.

Sin embargo, entre el entusiasmo por el operativo que permitió la incautación de casi tonelada y media de base de coca, apenas trascendió la curiosidad por la aeronave y se sospechó que había estado en zona de combate y tiroteada por causas hasta entonces desconocidas.

Con todo, el hallazgo fue reportado a la Fiscalía Regional que ordenó la investigación respectiva. Ahora, con el cambiazo de la avioneta Turbo Comander 840 incautada ese 20 de abril, se conoció que la aeronave Super King 300 que estaba en reparación en los hangares de Cali debía estar en Mapiripán, donde había sido dejada bajo custodia del Ejército.

Una vez iniciadas las indagaciones, se conoció la historia sobre la incineración del aparato producto del supuesto ataque guerrillero. Cuando se investigó los pormenores del combate, resultó que no había rastros de disparos, ni en casas, ni en árboles. Todo eso fue un montaje , sostuvo una fuente consultada por este diario.

Hoy por hoy, en el hangar F 13 del aeropuerto Palmaseca sigue aparcado el Super King, con partes en reparación y algunos toques de pintura. Aparece con la matrícula HK 3822. Técnicos en el Aeropuerto explicaron que ese tipo de matrícula corresponde a un modelo de avión tipo DC 3, de mayor tamaño. Al aparato le fue cambiada la matrícula original, HK 2402.

Ahora las autoridades centran su atención en los talleres del aeropuerto Palmaseca en Palmira, donde se estarían facilitando esas labores de pintura y mantenimiento para adulterar las condiciones originales de aeronaves. Además. las autoridades tratan de establecer quién ordenó los trabajos de reparación y determinar la identidad de los propietarios o de la empresa que las tiene a su cargo.