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CINE NEGRO A LA LUZ DE LA CIUDAD

Una historia con sabor a concreto. Un cuento que sólo puede desarrollarse bajo las luces de la ciudad -de cualquier ciudad-, entre los recovecos de la miseria, cerca de las escenas familiares pero lejos de la vida en familia. Una leyenda de mafias, de muerte, de urbe y de realidad, que se estrenó ayer en Colombia, es una de las cintas favoritas para ganarse el premio Palma de Oro del festival de cine de Cannes.

26 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Kiss of death, el cuarto filme del cineasta colombo-suizo-alemán, Barbet Shroeder, después de Barfly, The Von Bulow Affair y Single white female, conjuga las cualidades narrativas de las primeras grandes películas del cine negro con una mirada moderna y documentada sobre la Nueva York de los años noventa, el mundo de los jaladores de carros, las rivalidades entre la policía y el F.B.I.

Barbet Shroeder reinventa el thriller con soberbia maestría, con esa sapiencia que le permite dominar cada secuencia, cada plano sin un asomo de duda aún en las situaciones más complejas, pues Kiss of death, brillantemente escrita y dialogada por el guionista-novelista Richard Price, especialista en microcosmos urbanos (Clockers, El color del dinero, Melodía por un muerto, La ley de la noche), se nos convierte en un laberinto delirante donde el pilar central de esta historia hiper-realista sobre la venganza de un hombre ordinario.

Dónde encontramos el punto de partida de Kiss of death? Mi amistad con el guionista Richard Price y el deseo que teníamos de trabajar juntos sobre un tema que nos interesara a ambos. Price es un escritor que yo encuentro extraordinario. Tiene una visión del mundo a la vez negra e irónica, con un sentido agudo de la obra y del diálogo verdadero. Pasó su infancia en el Bronx, se crió entre pandilleros, pero sin mezclarse mucho con ellos. Mirándolos a distancia.

El hecho de que Richard Price sea novelista tanto como guionista le confiere un relieve suplementario a los personajes del filme? Completamente. Nuestra ambición era hacer el equivalente moderno de una película negra , llena de personajes ambiguos e interesantes. Tomamos el esqueleto de Kiss of death sin llegar a hacer un remake del Callejón de la muerte de Henry Hathaway (1947) para encontrar una historia y sobre todo encontrar personajes nuevos. Price se documentó sobre el mundo de los ladrones de carros. No hay una sola situación, frase, detalle en el guión, que no le haya sido arrancado a la vida.

Ese hombre ordinario que termina por ganarse nuestro respeto por su estoicismo tiene valores y motivaciones simples? Busca esencialmente defender su familia pues es gracias a ella que él para de beber y de robar. La familia es el centro de su combate y el símbolo que lo que él llega a preservar. Ex jalador de carros, Kilmartin está orgulloso de haberse reformado, de haber decidido cambiar de vida, de criar a su hija. Es está, o se cree, en la buena vía...

Pero para poder vengar la muerte de su esposa no le importa crear una estrategia altamente perversa El no tiene ningún estado de alma. Es lo propio de alguien que se ha criado en ese medio. La acción se sucede rápidamente a las decisiones de actuar en ese universo de malandraje.

Hablemos del actor David Caruso El está muy cerca de su personaje. Al punto que podría haber vivido ese papel en la vida. Nació en Queens, donde casi toda la película fue filmada. Muchos de sus amigos han cometido robos de carros y los han encontrado literalmente cortados en pedacitos. Caruso es un nuevo James Cagney. Muy masculino, pendenciero, violento. Lleva en la sangre sus raíces neoyorquinas, y esconde su lado romántico bajo esos aires de duro. Caruso me evoca a Bogart. Gente que sale de la vida y que se mueve en cualquier circunstancia con una perfecta autenticidad. Lo admiré mucho en Mad Dog and Glory (otro guión de Price) así como en la película de Abel Ferrara, China girl y en King of New York.

En Bogotá su cinta Single white female es bastante conocida...

De verdad? Me parece muy bueno que eso me suceda en Colombia, pues como ya lo he dicho, me siento bogotano, colombiano. Allí viví mi adolescencia y uno es de donde tiene los recuerdos de la adolescencia.

Qué pasó con la película que quiere filmar en el valle del Patía? El guión lo comencé a escribir en casa de Luis Ospina en Cali. Pero la cantidad de proyectos se me fueron acumulando y ahora no paro de filmar para Columbia o para Fox. Pero cómo me gustaría filmar algún día una película en Colombia con Mikey Rourke. Ya veremos.

Lo acompañé a Niza donde tomó un avión privado que lo llevaba de regreso a Nueva York a continuar el montaje de su última película con Merryl Streep. Se fueron con él David Caruso y Nicholas Cage, dos seres inolvidables que pasaron 48 horas por Cannes.