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ME GUSTA NO VIENES DÍAZ

Diomedes quiere echar por tierra hoy su fama de incumplido. Le gusta que lo llamen No vienes Díaz , el mote que se ganó por haber dejado metido a más de uno, que ya tenía lista la media de aguardiente para acompañar sus canciones.

26 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Le gusta, pero hoy quiere cumplirle a Valledupar, y a todos los que allí estarán para celebrarle un cumpleaños más y el lanzamiento de su disco número 21 Canto celestial, acompañado de su nuevo acordeonista, Iván Zuleta.

Ni los veintiún discos que ha grabado, ni la corte de mujeres que lo persigue, y ni siquiera el diamante que brilla desde uno de sus caninos cada vez que suelta una de sus estruendosas carcajadas le ha hecho olvidar su origen campesino. A los 7 años de edad supo que lo suyo era el canto y la composición de vallenatos, allá en las polvorientas calles del pueblo que lo vio nacer, Carrizal (Guajira).

Y Carrizal llega con nostalgia a la memoria de Diomedes Díaz. Aunque no con tanta nostalgia al menos por estos días como el recuerdo de su compadre Juancho Rois. Precisamente a él le quiere dedicar este cumpleaños, y en su honor tituló su último disco.

Canto celestial es un disco y, a la vez, un tema en homenaje a mi compadre. Recuerdo que mi gran hermano me regaló una imagen de la Virgen del Carmen, de la cual soy muy devoto. De eso hablo en mi canción como también del porqué no fui al entierro de mi compadre. Le envió mensajes al hombre que no murió, al que se encuentra en un viaje. Yo le dirijo un mensaje de aquí para el cielo .

Y sigue la nostalgia: el tema que le canta a su madre, Gracias por quererla, se demoró muchos años para terminarlo, pues las lágrimas del corazón lo dejaban en la mitad de su inspiración.

Pero de la tristeza pasa sin problemas a la parranda. Diomedes confiesa que Amor de mi juventud es la canción que más me gusta de este nuevo disco para parrandear hasta el amanecer y para que me recojan con cuchara .

Y al lado de su trabajo discográfico, Diomedes Díaz tiene un nuevo acordeonista, Iván Zuleta, su primo hermano de 18 años, quien le saca notas a su instrumento, convirtiéndose en una promesa del género.

Estoy consciente de que mi compadre Juancho Rois no tiene remplazo. Lo que sí reconozco es que Iván Zuleta es un muchacho ideal para acompañarme, por la casta de los Zuleta. Yo recomienzo ahora mi carrera musical con mi nuevo acordeonista .

La vida de un cacique Yo la conocí a ella en La Junta y no la he podido olvidar la llevo grabada en mi mente y la tengo que recordar por eso te pido Helida de mi corazón dame tu cariño, que yo te he entregado mi amor .

Una canción inédita que le habla al amor. Un tema que brotó de la inspiración de un niño de siete años allá en Carrizal. Una interpretación que hasta hoy le dio por recordar públicamente como un abrebocas a las confesiones de su vida.

Según cuenta Diomedes Díaz, Helida fue su primer amor y su primera inspiración musical. Desde entonces, su carrera musical, en principio apoyada por su tío Martín Maestre (fallecido), le dio sus primeras satisfacciones.

Después, de Carrizal viajó a Villanueva y de allí a Valledupar, donde estudió y se conoció con Rafael Orozco, quien lo bautizó como El Cacique de La Junta e interpretó varios de sus temas.

En Bogotá, recién desempacado de Valledupar, Gabriel Muñoz le hizo una prueba durante seis minutos con el tema Cristina Isabel, y de esa audición salió su primer disco.

En 1977 lanzó al mercado dos álbumes al lado de Elberto López, Tres canciones y De frente.

De ahí en adelante no ha parado en su producción discográfica y hoy se da el lujo de vender 300 mil copias en menos de dos meses; y de tener veinte discos de oro, catorce de platino y el cariño del pueblo colombiano.