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GUERRILLA ASESINA A 4 CAMPESINOS

Cuatro miembros de una familia asesinados, un civil herido, una joven secuestrada y un comando de la Policía Nacional destruido, fueron los resultados de dos incursiones guerrilleras a la vereda el Tambo, entre los municipios de Arboletes y San Pedro de Urabá, y a San Francisco en el oriente antioqueño.

26 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

En esta última población fue declarado el toque de queda desde ayer a las siete de la tarde y hasta las seis de la mañana de hoy.

A la vereda el Tambo, el martes pasado llegaron ocho miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), y asesinaron a cuatro personas de la familia Izquierdo Medellín y secuestraron a una joven de 18 años.

En un segundo hecho, a las doce de la noche del miércoles, aproximadamente 80 subversivos de la cuadrilla Carlos Alirio Buitrago, de la Unión Camilista del Ejército de Liberación Nacional (Eln), destruyeron el comando de Policía de San Francisco y cuatro casas colindantes, durante un ataque que resistieron durante cinco horas un suboficial y diez agentes.

En el Tambo, los guerrilleros también incendiaron 15 viviendas campesinas de los vecinos de las víctimas, a quienes acusaron de ser informantes del Ejército. Dos de las cuatro víctimas fueron identificadas como Antonio Acosta Izquierdo y Fernando Siba Medellín. Los otros dos y la joven secuestrada no han sido identificados.

Se supo que en el ataque a el Tambo, saquearon las tiendas donde se abastecen de víveres los pobladores. En esta vereda y otras vecinas de la extensa zona ganadera, los campesinos e indígenas se han estado desplazando hacia otros sitios por el temor a los ataques guerrilleros y paramilitares.

Voceros de la Policía Urabá informaron que al frente del golpe se encontraban los cabecillas guerrilleros conocidos con los alias de Gustavo y Boca de Tula . Esta último ha sido acusado de ser el autor del asesinato del gobernador indígena José Elías Suárez, a comienzos de este año.

En la segunda incursión guerrillera, a San Francisco, localidad a 101 kilómetros al oriente de Medellín, resultó herido de un disparo en una pierna el civil Carlos Mario Navas. Según informó el coronel Guillermo Vega Carrillo, comandante de la Policía Antioquia, el comando recién construido con una inversión de 70 millones de pesos, quedó totalmente destruido. También resultaron afectadas cuatro viviendas. Las pérdidas se calculan en 120 millones de pesos.

Los 11 miembros de la Policía resistieron el ataque hasta que a las cinco de la mañana llegaron refuerzos. En la huida, los guerrilleros dejaron abandonados dos rockets y 12 bombas incendiarias. Según los rastros de sangre que se encontraron después, hubo varios heridos entre la guerrilla.

Ante la alarmante descomposición del orden público en Urabá en los últimos meses, el gobernador de Antioquia, Alvaro Uribe Vélez, solicitó ayer al Fiscal General de la Nación, Alfonso Valdivieso Sarmiento, la destinación urgente de Fiscales Especiales para el fortalecimiento de la acción de la justicia en la azotada región.

El gobernador de Antioquia argumenta su solicitud al fiscal diciendo que en Urabá el enfrentamiento entre grupos armados al margen de la ley está afectando severamente a la población civil y ha dejado una impresionante secuela de asesinatos, desaparecidos y desplazados por la violencia.