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CHILE BUSCA GENERAR 500 MIL EMPLEOS

El descenso en la tasa de desempleo que registra Chile en los últimos años, no es garantía suficiente para tranquilizar a los empresarios, que ven en este fenómeno uno de los principales problemas de la economía austral.

15 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Pese a que la tasa cayó del 20 por ciento en 1982 a sólo el 5.9 por ciento en diciembre pasado, todavía el número de cesantes es elevado.

Se estima que por lo menos 400 mil personas carecen de empleo, mientras la población ocupada no sobrepasa los 5 millones. Esta cifra es más significativa si se tiene en cuenta que en un país de 13 millones de habitantes, cerca del 30 por ciento -unos 4 millones de personas- están en pobreza extrema.

Aunque Chile ha logrado importantes resultados en los principales indicadores macroeconómicos, los críticos señalan que no se debe buscar sólo el equilibrio en estas cifras, sino que la economía debe tener como propósito la solución de los problemas de pobreza, que aún no se logra.

Para el viceministro de economía y fomento de Chile, Carlos Mladinic, en estos momentos es prioridad del gobierno la creación de, por lo menos, 500 mil nuevos empleos en los próximos cinco años.

Sólo para este año, la administración espera generar alrededor de 100 mil nuevas plazas de trabajo.

Sin embargo, la euforia de estas cifras no es compartida por los empresarios chilenos, quienes consideran que no existe una estrategia para lograr este propósito.

Roberto Fantuzzi, presidente de la Asociación de Exportadores de Manufacturas, Asexma, no es muy optimista al respecto, porque opina que sin un esquema de promoción del empleo, no se logrará la meta.

La cifra, según el dirigente gremial, es estimada por el gobierno con base en el crecimiento previsto del producto interno bruto. Como se espera que en los próximos cinco años la economía crezca al 6 por ciento cada año, se prevé la consecuente generación de 500 mil empleos.

Sin embargo, Fantuzzi considera que aunque la tasa de crecimiento tenga este ritmo, no es garantía de mayores empleos ya que en buena parte obedecerá al aumento en la inversión extranjera.

El problema es que la inversión foránea se concentra en sectores de economía primaria y minería, que no requieren uso intensivo de mano de obra y además emplea personal no calificado , señala el dirigente.

Baja productividad Pero si bien el problema de cantidad preocupa, Fantuzzi señala que la mayor dificultad se presenta por la mala calidad del empleo, que genera bajas remuneraciones.

Dos factores propician esta mala calidad, por un lado, la deficiente educación y por otro, la informalidad.

En el caso de la educación, esta repercute en los bajos niveles de productividad.

Aunque Chile invertirá este año cerca del 3 por ciento de su producto interno bruto en educación, los maestros se quejan de las bajas remuneraciones y los empresarios de la escasa formación técnica de los egresados.

Se estima que en Chile el salario promedio de un maestro es de 300 dólares, es decir, casi el doble del salario mínimo de un trabajador chileno -aproximadamente 150 dólares, que es devengado por casi el 10 por ciento del total empleado-.

Los bajos salarios ocasionan frecuentes protestas por parte de los maestros, quienes por estos días han anunciado un nuevo paro.

Frente a este panorama, también los empresarios tiene sus quejas ya que consideran que los conocimientos que se imparten actualmente a los estudiantes en la secundaria tienen un atraso de 15 años y no hay actualización.

El otro gran problema del empleo es la informalidad, que representa cerca del 30 por ciento del total del empleo y no tienen acceso a las ventajas de la seguridad social.

Pese a que el gobierno se ha propuesto disminuir la informalidad, facilitando el ingreso de los pequeños negocios al sector formal, existen todavía muchos trámites burocráticos que en opinión de Fantuzzi han obstaculizado esta labor.