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JUSTICIA SIN ROSTRO

No se entiende bien hay que decirlo con franqueza por qué algunos parlamentarios insisten, al estudiar la Ley Estatutaria de la Administración de Justicia, en que se suprima la jurisdicción regional, también conocida como la justicia sin rostro, lo que implica nada menos que el levantamiento de la reserva institucional sobre la identidad de los fiscales, los jueces y los testigos que actúan dentro de los diligenciamientos por narcotráfico y terrorismo.

26 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Como bien lo advirtieron el ministro de Justicia y el Fiscal General, en el debate que se adelanta sobre la referida ley estatutaria en las Comisiones de Asuntos Constitucionales del Senado y de la Cámara, la amenaza constante y el poder de intimidación de los citados dos sectores criminales son de tal manera permanentes y activos, que se requieren precisamente instrumentos como el de la justicia sin rostro, con sus reservas de identidad, para que la acción de la Justicia pueda cumplirse con formas específicas de seguridad.

Por fortuna esta argumentación fue aceptada por la mayoría de los integrantes de las Comisiones Segundas, y la iniciativa de eliminar esa jurisdicción tan especial fue desechada. Por lo demás, la justicia sin rostro se ha establecido para operar durante siete años más, únicamente, y es obvio que no tendría sentido alguno anticipar su desaparición. Con la cual, es fácil comprenderlo, quienes en ella participan quedarían expuestos de plano a toda suerte de riesgos e inseguridades.