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LOS FORROS PARA AUTOS

Lucir o no la tapicería del automóvil es una decisión personal. Pero el hecho es que son miles los usuarios que han optado por el uso de forros protectores de la tapicería de sus autos.

26 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

No de otra forma se explica el auge que han tenido en los últimos 20 años las industrias que los confeccionan.

Más de 30 empresas, agremiadas en la Federación Nacional de Fabricantes de Forros para automotores (Fenalforros) atienden hoy con 100 modelos diferentes un mercado de 50 marcas automovilísticas.

En Bogotá, esa industria nació a principios de la década de los 70, cuando Humberto Aguilar Rodas trajo de Medellín su mini empresa de tapizados.

Era la época de los Renault 4 y los Skoda, a los cuales se les instalaron los primeros forros confeccionados en tela dril, y en colores gris plomo y caqui.

En 1972 se innovó con telas de diseño escocés, y para el año siguiente se implementaron los estilos psicodélicos.

En vista de que las sillas de esos años no tenían formas anatómicas, a los forros se les adicionó espuma de caucho para hacer más confortable la conducción.

Cuando irrumpió la década de los 80, las industrias de tapizados se lanzaron a conquistar el mercado de los tapetes automotores.

Así se logró proteger los pisos originales de los vehículos, y aislar del ruido y el calor el habitáculo.

Los años maravillosos El reto principal de este sector manufacturero se suscitó con la llegada del primer Jumbo a Colombia.

Ellos se comprometieron a tapizar el gigante de la Boeing, con tal esfuerzo que hoy, después de casi 15 años, aún lo recuerdan.

En los 90, a partir de la apertura económica, que trajo al país en los últimos años cerca de 300 mil nuevos vehículos, floreció el negocio. Hoy día cuentan con más de 600 moldes para igual número de automotores, nuevos y viejos, y además se fabrican sobre medidas.

Una treintena de empresas atienden el mercado bogotano en diferentes sectores de la ciudad, aunque varios almacenes se situaron en el sector de la carrera 30 entre las calles 40 y 48.

Por qué usar forros? Para Adriana Yanira Uribe, administradora de un almacén del ramo, es importante utilizarlos por varias razones: primero, porque esa es la mejor manera de proteger la tapicería original del vehículo que, en ocasiones especiales puede lucirse como si fuera nueva.

En segundo término, sucede que las tapicerías sintéticas tienden a acumular temperatura, y a convertir el habitáculo en un horno .

Los forros crean un colchón de aire entre la tela y el tapizado, provocando un aislante natural del calor , continuó la señorita Uribe.

Además, el mantenimiento es supremamente fácil, en vista de que sólo hay que aplicar agua y jabón para devolverles su apariencia.

Por otra parte, gracias a la calidad de materiales utilizados en su fabricación, se obtiene gran durabilidad a bajo costo.

Precios y materiales La industria se ha desarrollado y diversificado en diferentes rumbos.

Actualmente hay quienes se especializaron en tapicerías para buses, flotas, colectivos, transportes militares, e incluso, vehículos fúnebres.

En cuanto a los precios, el número de ceros a la derecha del primer dígito depende del material con el cual se confeccionen.

Por ejemplo, si se elige una tela corriente, el valor de unos forros para un vehículo familiar puede ser de 40 mil pesos. Pero si se elige paño o pana de diseño exclusivo, el cheque debe girarse por aproximadamente 200 mil pesos.

Ahora, si desea lucir cuero legítimo en sus asientos, ahorre entre 600 mil y 800 mil pesos, dependiendo de la calidad del mismo.

Lo último: las piyamas Hace varios años se lanzaron al mercado las famosas piyamas para vehículos, que protegen la pintura cuando éste duerme a la intemperie.

Las piyamas se elaboran en materiales permeables e impermeables, altamente resistentes, tales como Proquitex y Tyvek, ambas marcas registradas DuPont.

Son diseñadas para soportar cualquier ataque de agentes externos como lluvia, sol, polvo, etcétera, e incluso ocultarlo de miradas sospechosas.

Es evidente que, en cuanto a la oferta de forros, lo que se ofrece es protección para su automóvil.

Pero, además, evitan la devaluación del mismo, ya que en el momento de venderlo, tanto la tapicería como la pintura conservarán el mismo aspecto de cuando se adquirió en la vitrina.

Cómo cuidarlos - Los almacenes de forros han innovado en su servicio. Ahora se preocupan por el cliente implementando un programa de posventa: por una suma irrisoria se los desmontan, lavan, desmanchan y vuelven a instalar.

- Sin embargo, recomiendan que cada 15 días se aspiren cuidadosamente, para evitar que el polvo y el mugre se deposite formando costras.

- Si se acostumbra a cargar animales u objetos que suelten pelusas, el aseo debe ser más frecuente.

- Mensualmente lávelos con agua, jabón y un cepillo suave. En futuras ediciones le diremos cómo hacerlo en nuestra sección Hágalo Usted Mismo .

- Si su vehículo tiene tapicería en cuero, pregúntele al vendedor si la base de la tela del forro es de material que afecta a la cojinería original. Sucede que con el calor, algunos materiales sintéticos se pegan a la piel del asiento y la estropean.