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CÓMO INTERNACIONALIZAR LOS NEGOCIOS CON FRANQUICIAS

Usar zapatos Adidas, comer en McDonalds, alquilar películas de video en Block Buster o salir de compras a Office Depot ya no es sólo un privilegio de norteamericanos o europeos.

22 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Con mayor frecuencia, cada día los colombianos encuentran en el mercado famosas marcas que han venido ingresando a raíz del proceso de apertura económica.

Estas marcas, en su mayoría, han venido ingresando a través del sistema de franquicias, que permiten generar empleos y promover inversión nacional en negocios con un radio de acción local.

Aunque se piensa que manejar una franquicia es un asunto complejo, quienes dominan el tema sostienen que es una estrategia empresarial muy útil y sencilla, que sólo requiere el ingenio de los inversionistas locales.

Básicamente se conocen tres tipos de franquicias. En primer lugar, las individuales, que se conceden a una o más personas para que operen dentro de un área definida. Es muy común que se otorgue a una persona que comparte, con otros miembros de su familia, el manejo del negocio. Un caso muy conocido en este tipo de franquicias es el de McDonald s, que ha ampliado su cobertura mediante este sistema.

La múltiple es otro tipo de negocio, mediante el cual se concede el derecho de explotar un determinado número de franquicias en una región y el beneficiario le responde directamente a la casa matriz.

Un tercer estilo de franquicias es el master Franchis o subfranquicia, que se concede a una empresa o grupo económico para desarrollarse en una amplia región, o inclusive en un país o grupo de países.

Para Jorge Londoño Sánchez, existen múltiples ventajas para los empresarios que obtienen franquicias, entre otras cosas porque logra ser dueño de su propio negocio y puede tomar decisiones guiado por la experiencia de quien se la otorgó.

También logra realizar una eficaz campaña de publicidad porque cuenta con recursos propios y los otorgados por el franquiciador para este fin. A su vez, tiene la oportunidad de penetrar mercados que de otra manera no lo podría alcanzar por los altos costos de operación.

El uso de la marca y el prestigio de un buen franquiciador, le permite al inversionista recibir importantes beneficios, además de obtener un entrenamiento periódico por parte de los expertos en el tema.

Qué preguntar El conocimiento previo entre el inversionista y el otorgante de la franquicia es fundamental para llegar a un buen matrimonio comercial.

Por eso, para los empresarios locales es necesario conocer con anticipación qué tipo de entrenamiento recibirá, dónde, cómo y por cuánto tiempo.

También debe saber sobre las limitaciones respecto al uso de la marca, los productos que puede ofrecer, el manual de funciones, el tipo de exclusividad territorial y la duración o vigencia de la licencia de franquicia, entre otros aspectos.

Es importante que el inversionista tenga cierta afinidad hacia el negocio, porque de lo contrario puede empezar con el pie izquierdo.

El inversionista, a su vez, debe estudiar de cerca la marca y el mercado al que va a entrar, los aspectos financieros respectivos, las regalías sobre ventas, la participación en publicidad y cuánto le costará la puesta en marcha del negocio.

Los expertos recomiendan, antes de tomar la decisión de representar una marca, que el empresario hable con otras empresas que manejan franquicias, para conocer más a fondo los detalles del funcionamiento.