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VIGILAN ZONAS AFECTADAS POR MANCHAS DE CRUDO

La ciénaga de la Caimanera ya está a salvo, pues se logró detener el ingreso del crudo proveniente del mar a sus aguas. Sin embargo, la vigilancia del Inderena se mantendrá en la zona.

24 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Esta entidad informó que el derrame se debió a la corrosión del tubo, al tiempo que se constató que la red tiene graves problemas al respecto por la salinidad marina. Determinó que para evitar nuevos escapes del ducto se hace necesario remplazar varios tramos.

La mancha fue controlada en las últimas horas por medio de barreras levantadas por Ecopetrol, pero quedó a solo 20 metros del arroyo San Antonio, que descarga sus aguas sobre la ciénaga de la Caimanera.

Este derrame ocurrido en la finca Nuevo Horizonte, en zona rural de Tolú (Sucre), puso en peligro los manglares y reserva ictiológica de esta ciénaga.

Ecopetrol perforó, además, pozos para que si llueve el crudo quede represado y no caiga al cauce del San Antonio. De producirse lluvias su impacto será mínimo por los planes de contingencia puestos en marcha por Ecopetrol , expresó el gerente regional del Inderena, Benito Avila Arrieta.

Por su parte, los técnicos de Ecopetrol, que trabajan en las labores de recolección del crudo derramado en la finca Nuevo Horizonte, conscientes del peligro que hay sobre la ciénaga, solicitaron al ex alcalde Jairo Merlano Fernández, propietario de ese predio, permiso para quemar el hidrocarburo, pero éste les manifestó que solo la Procuraduría Regional y el Inderena lo pueden dar, debido a que podrían afectarse los manglares.

Si el hidrocarburo no es quemado, el trabajo de Ecopetrol se prolongaría unos 20 días mientras se aplican disolventes y se recogen los grumos derramados en 10 hectáreas de terreno.

Por otra parte, el Inderena dijo que ahora sí está controlada la mancha del derrame ocurrido el martes y que tenía en jaque al Golfo de Morrosquillo, y que en la playa solo hay pequeños grumos que no son contaminantes.

Entre tanto, la Asociación de Pescadores con Cordel de Santiago de Tolú prepara una millonaria demanda contra Ecopetrol, porque consideran que el crudo ha acabado con su medio de subsistencia y fuente de trabajo, como es la pesca en el Golfo.

A su vez, Jairo Merlano, dueño de la finca afectada, indicó que en la zona ya se ven las consecuencias de la contaminación ambiental con la mortandad de aves, especialmente garzas, cangrejos y culebras.

Avila Arrieta dijo que luego de escuchar a la comisión que se desplazó hasta los sitios de los dos derrames de la semana anterior (el del buque cisterna y del oleoducto), determinó remitir las investigaciones al Ministerio del Medio Ambiente y a la Procuraduría Agraria, para que se encarguen de aplicar las sanciones del caso.

También pidió a la Procuraduría inspeccionar la red de conducción de hidrocarburo por los problemas de corrosión.