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LOS CEREALES SUBIRÁN POR LAS INUNDACIONES EN EE.UU.

Los sombríos recuerdos de los daños que sufrieron las cosechas con las inundaciones de la región central de EE.UU. en 1993 persiguen a los mercados de cereales, y preparan el panorama para lo que los analistas esperan sea un alza duradera.

23 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Tras semanas de intensas lluvias, las presas del río Missouri cedieron durante el fin de semana y las aguas inundaron algunas de las tierras más fértiles de la zona. La siembra está muy atrasada, lo que hace que la cosecha de este año corra peligro. Al mismo tiempo, el consumo en EE.UU. aumenta rápidamente, mientras que algunos antiguos exportadores importantes como China piden a gritos que le permitan comprar millones de bushels de granos de EE.UU.

Las más recientes inclemencias del tiempo en EE.UU. hicieron sonar una alarma en el mercado , dice Mickey Luth, analista de cereales de la oficina de Merrill Lynch & Co. en Chicago. El mercado finalmente está en alerta sobre las condiciones fundamentales .

Los analistas dicen que el alza de los cereales tomará impulso esta semana, cuando el mercado enfrente las interrupciones del tráfico en barcazas en algunas rutas fluviales importantes. Hasta la semana pasada, las inundaciones habían cerrado el tráfico en el río Missouri entre Kansas City y St. Louis.

Además, las autoridades, limitan el tamaño de las barcazas que transitan por el Mississippi a través de St. Louis.

Los pronósticos meteorológicos impulsaron ayer los precios de los cereales a las nubes. En las transacciones del Chicago Board of Trade, el maíz para julio subió 3,6 centavos, un 1,39%, a US$2,622 el bushel. Los contratos para diciembre, vigilados de cerca por el mercado, subieron 4 centavos, equivalente a un 1,5%, a un nuevo récord de US$2,712. El trigo para julio subió 7 centavos, un 1,95%, a US$3,660 el bushel, mientras que la soya para julio dio un salto de 19,4 centavos, equivalente al 3,33%, a US$6,020 el bushel.

Si bien las inundaciones primaverales hasta ahora han sido mucho menos severas que las tormentas que devastaron las tierras bajas cercanas a los ríos Mississippi y Missouri hace dos años, esta vez los mercados de cereales han respondido con rapidez a la amenaza.

Los sucesos de 1993 nos hicieron prestar atención al hecho que nuestra producción puede verse perjudicada también por el exceso de lluvia y no sólo por la sequía , dijo David Armstrong, analista de Chicago Corp., firma inversora de Chicago. Los precios no subieron demasiado en ese momento, y no fue hasta que llegaron los informes de las cosechas, en octubre y en noviembre, que nos dimos cuenta del daño. Ahora la gente está dispuesta a dar un poco más de credibilidad a las inundaciones .