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CRISIS MADERERA AFECTA A POBLACIONES DEL PACÍFICO

Los efectos de las medidas tomadas por el Ministerio del Medio Ambiente, de restringir la expedición de licencias de explotación maderera en la Costa Pacífica hasta cuando se reglamente la Ley de negritudes, ya empiezan a sentirse en el sector.

25 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Más de 100.000 cortadores de madera, extendidos a lo largo de los 1.300 kilómetros de la Costa sobre el Pacífico, se encuentran en crisis, pues las fuentes de trabajo han disminuido ostensiblemente.

El gerente de la Asociación de Madereros del Pacífico (Amadelpa), Oscar Jiménez Panesso, dijo que además estas empresas se han visto afectadas, pues mientras en 1994 tuvieron una producción de 400.000 metros cúbicos mensuales de madera aserrada, en lo que va corrido del año bajó en un 60 por ciento, lo que equivale a una producción de 24.000 metros cúbicos.

Las pérdidas por este motivo, según Jiménez Panesso, superan los 50.000 pesos por metro cúbico al mes y hasta el momento, el sector de la Costa Pacífica ha tenido pérdidas por más de 1.000 millones de pesos.

En Buenaventura, por lo menos 10.000 personas viven de la madera entre cortadores, limpiadores y coteros.

La crisis maderera en el Pacífico está afectando además a 170 aserraderos a lo largo de la costa sobre todo en Bocas de Satinga, La Tola, Yurumanguí, San Pedro de Yurumanguí y Puerto Merizalde. En cada uno de ellos labora un promedio de 100 personas, divididas en por lo menos 75 corteros y 25 obreros.

Como consecuencia de la disminución de la producción de madera en el Pacífico, el transporte de alimentos a lugares de sustento maderero en el Pacífico como Satinga, Bajo Baudó, Guapi y La Tola, se ha encarecido.

Los buques que transportan las provisiones, aprovechaban para en el regreso llevar la madera aserrada hasta Buenaventura. Ahora, como el nivel de carga para transportar bajó, los viajes a los lugares son cada vez menos constantes y los precios más altos aunque varían.

Los madereros pagan por concepto de transporte alrededor de 600 millones de pesos mensuales.

Los bosques del Pacífico son los más importantes, pues existen más de tres millones de kilómetros con capacidad productiva. Esta región podría producir la madera que necesita el país sin necesidad de talar bosques en la zona andina, según un estudio hecho por Amadelpa. Jaramillo Panesso solicitó fijar un término de régimen transitorio que permita dentro de la Ley 70 la posibilidad de que las comunidades del litoral continúen trabajando.

Los principales compradores de madera son depósitos particulares de Buenaventura, ubicados en el sector de El Piñal, que trasladan el material a Cali y Bogotá.

El presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Buenaventura, Fabio Grisales Bejarano, realizó un viaje a España para presentar a los empresarios un proyecto de 12 millones de dólares para construir en Buenaventura el Complejo Industrial Maderero, dando paso así a la industrialización del sector.