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CLEMENCIA FORERO, CONSEJERA INTERNACIONAL

Tras el nombramiento del vicepresidente Humberto de la Calle como embajador en España, se hizo incontenible ayer el sonajero para ministerios, consejerías y embajadas. En fin, se avecina el primer año del gobierno de Samper y el propio Presidente se ha encargado de advertir que no le gustan los ministros de menos de un año .

25 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

María Emma Mejía, embajadora saliente en España, tiene como primera opción ser ministra de Comunicaciones. De no serlo, sería nombrada en el ministerio del Trabajo. Sin embargo, el ministro Armando Benedetti está comprometido a fondo en sacar adelante varios proyectos, entre ellos, el nuevo estatuto de radiodifusión sonora, el nuevo canal cultural y la reglamentación de nuevos servicios de telecomunicaciones, tareas que lo llevarían más allá del remezón ministerial de mitad de año.

Es un hecho el nombramiento de Clemencia Forero de Castellanos, ex viceministra de Relaciones Exteriores y actual embajadora de Colombia en Suecia, como consejera presidencial para asuntos internacionales, en reemplazo de Mónica de Greiff, quien integrará el Consejo Nacional de Televisión.

Es un hecho, también, el retiro de Carlos Lleras de la Fuente como embajador en Estados Unidos. Podría ser nombrado en un ministerio. Para ocupar ese cargo estuvo hasta última hora nominado Humberto de la Calle. Por lo pronto hay una baraja con varios nombres entre los que se encuentran Noemí Sanín, actual embajadora en Londres; Fernando Cepeda Ulloa, ex ministro de Gobierno, y Néstor Humberto Martínez Neira, ministro de Justicia. Está descartada, aunque llegó a considerarse, Gloria Pachón de Galán.

De los cinco ministros llamados quíntuples , que nombró el Presidente a los pocos días de haber sido elegido en segunda vuelta, se mantendrían todos excepto Martínez Neira. Son ellos Horacio Serpa (Gobierno), Rodrigo Pardo (Canciller), Martínez Neira (Justicia), Fernando Botero (Defensa) y Guillermo Perry (Hacienda).

De todas maneras, el Presidente tiene listo un nuevo acuerdo programático con los sectores y partidos que integrarán el nuevo gabinete. Los aspectos sustanciales tienen que ver con el respaldo al proceso de paz, el pacto social, la reforma política, la reforma tributaria y la lucha contra el narcotráfico.

Estos nuevos compromisos pondrían en entredicho la participación conservadora oficialista. El directorio se ha opuesto a la reforma tributaria, le ha hecho severas observaciones al proceso de paz y quiere hacer una contrarreforma política.