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EL SÁBADO LLEGA EL CUERPO DE JIMMY

Los múltiples y lentos trámites legales en Estados Unidos aplazaron en 24 horas el retorno del cuerpo del fallecido boxeador colombiano Jimmy García a Barranquilla, a donde apenas vendrá el viernes en horas de la tarde.

25 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Familiares del deportistas en Las Vegas informaron ayer que aún falta documentación legal para salir del estado de Nevada, que se tramitará este jueves, lo cual impide el regreso a Colombia hoy, como inicialmente se tenía previsto.

Los restos de García saldrán en la madrugada del viernes desde Las Vegas y llegarán a la una de la tarde a Barranquilla, donde será recibido como un campeón y trasladado de inmediato al coliseo cubierto Humberto Perea.

El entierro ahora se corrió para el sábado en la mañana en el Cementerio Universal, a cinco minutos en carro de la residencia de los familiares del deportista, quien quedó sin sentido luego de perder por nocaut en el undécimo asalto de la pelea contra el mexicano Gabriel Ruelas, campeón superpluma del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

Con Jimmy llegarán sus familiares, que adelantan las diligencias en Las Vegas, entre ellos sus padres Manuel y Carmen y su hermano y entrenador Manuel junior, quienes han contado con la colaboración de Bob Arum, presidente de la Top Rank, empresa organizadora del combate del seis de mayo.

Un cuarto familiar, la hermana Ledys Moreno, dijo que no ven la hora de regresar pronto a Barranquilla para que el cuerpo de Jimmy descanse en paz como su alma.

El viernes, ocho días después de la muerte, la familia tiene previsto una misa en su nombre, mientras las autoridades deportivas y civiles anuncian honores para el desaparecido boxeador de 23 años de edad.

García era séptimo retador en el listado mundial del CMB y la pelea con Ruelas era la segunda oportunidad titular en las 130 libras. En noviembre había perdido por puntos, en 12 asaltos, frente a Genaro Hernández, campeón de la división en la AMB, quien el lunes se trasladó desde Los Angeles a Las Vegas para asistir a una misa solicitada por la familia del boxeador.