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JUPPÉ PRESENTÓ SU CARTA DE INTENSIONES

En medio de una luna de miel con la opinión pública (los sondeos le dan 59 por ciento de aceptación), el nuevo primer ministro Alain Juppé presentó ante los diputados de la Asamblea Nacional francesa su proyecto de gobierno para los próximos dos años, último de los pasos que según la Constitución debe dar el nuevo poder elegido en Francia antes de sentarse a gobernar. Y Juppé fue a la Asamblea Nacional, habló y venció.

25 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Venció porque al cabo de la lectura del texto de su declaración política , los diputados lo aprobaron por una mayoría de 447 votos a favor y 85 en contra, una votación en la que, de todos modos, Juppé no corría el más mínimo riesgo pues en la Asamblea Nacional el 80 por ciento de los escaños están ocupados hoy por diputados de su tendencia, es decir la derecha moderada.

Cuáles fueron las propuestas de Juppé, bendecidas por el presidente Jacques Chirac y aclamadas por la mayoría de los parlamentarios? Según sus propios términos, todo se reduce a una palabra: empleo. Esa fue la gran promesa durante la campaña de Chirac a la presidencia, y ahora viene a cumplirse en el Parlamento con Juppé. Empleo, soluciones inmediatas para el empleo.

Juppé prometió la creación de un tipo de contratos llamados Iniciativa Empleo , los cuales permitirán a las empresas contratar a desempleados obteniendo una exoneración total de las cargas sociales, y además una prima gubernamental equivalente a 400 dólares mensuales por cada contrato dado a quienes llevan ya varios años sin trabajo, como una manera de reinsertarlos en el mundo laboral.

Sumado a esto, y beneficiando a la pequeña y mediana empresa, Juppé reducirá también las cargas sociales sobre los salarios modestos, con lo que se impulsarán los contratos a personas con calificación baja. Y de remate, Juppé ofreció revisar las cifras del salario mínimo, que actualmente es de 1.000 dólares mensuales, con miras a aumentarlo en un porcentaje importante.

Al lado de estas medidas, otras de carácter social vienen a sumarse a la declaración política , respondiendo a las promesas hechas por Chirac a los franceses: un referendum sobre la educación nacional; una subvención estatal llamada paterna para toda pareja a partir del primer hijo; una subvención estatal para las personas de edad que sufran cualquier tipo de dependencia física o psicológica. Y en cuanto a la vivienda, uno de los temas claves de la campaña Chirac, Juppé anunció que se lanzaría un programa urgente de creación de 10.000 viviendas de inserción a bajo costo.

Los temas económicos, en cambio, no fueron llevados al grano por Juppé con la misma celeridad: tanto la ley de finanzas como la de gastos del Estado y de fiscalización quedaron flotando hasta principios del año entrante, y apenas fueron presentadas de manera general bajo el signo de la reforma. Francia seguirá con su saneamiento de las finanzas públicas para satisfacer los criterios de convergencia económica del Tratado de Maastrich , y estar lista para adoptar la moneda única (el ECU) el 1 de enero de 1999. concluyó el Primer Ministro.