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REFORMA TRIBUTARIA, A PUNTO DE HUNDIRSE

El poco ambiente político que existe en el Congreso para aprobar la reforma tributaria ha aumentado la posibilidad de que el Gobierno tenga que presentar una nuevo proyecto, con algunos ajustes, para la siguiente legislatura.

25 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Al paquete fiscal se le está acabando el tiempo. Solo hay plazo hasta el 20 de junio próximo para que la iniciativa sea aprobada en la Comisión III de la Cámara.

El representante Rodrigo Garavito, ponente del proyecto, dijo que es muy difícil que se presente ponencia antes del 20 de junio, hecho que tiene muy preocupado al presidente Samper, quien insistió en la necesidad de acelerar su aprobación, ya que de lo contrario la Nación dejaría de percibir cuantiosos recursos.

En los últimos cinco meses del año el Ejecutivo tiene programado recaudar cerca de 70.000 millones de pesos adicionales, con nuevos impuestos que tienen aplicación inmediata, como es el caso del aumento en las tarifas del IVA para vehículos.

Al proyecto de reforma tributaria se le está acabando el tiempo. Si antes del 20 de junio próximo la iniciativa no alcanza a hacer tránsito en la Comisión III de la Cámara, el Gobierno se vería obligado a presentar una nueva iniciativa con algunos ajustes.

Esa es la conclusión de la reunión que sostuvieron ayer los ponentes del paquete fiscal con el presidente Ernesto Samper Pizano.

Quedó claro que no hay ambiente político para evacuar rápidamente la iniciativa y que el plazo para aprobarla se está agotando.

El representante Rodrigo Garavito dijo que es muy difícil que se presente ponencia antes del 20 de junio, hecho que tiene muy preocupado al jefe de Estado, quien insistió en la necesidad de acelerar su aprobación, ya que de lo contrario la nación dejaría de percibir cuantiosos recursos.

En los últimos cinco meses del año el Ejecutivo tiene programado recaudar cerca de 70.000 millones de pesos adicionales, con nuevos impuestos que tienen aplicación inmediata, como es el caso del aumento en las tarifas del IVA para vehículos.

Con la reforma, como la presentó el Gobierno, en los próximos cuatro años se esperan recaudos adicionales por 3,2 billones de pesos.

Sin embargo, entre más tiempo se demore la evacuación, menores serán los recaudos del fisco.

En caso de que no haga tránsito, el Gobierno tendrá que presentar otro proyecto a partir del 20 de julio, cuando se inicia el nuevo período de sesiones ordinarias, teniendo en cuenta las gerencias de los gremios y de los ponentes.

Es decir, que se podrían introducir cambios en la renta presuntiva, el IVA a los carros, la tarifa del impuesto de renta, que según la propuesta del Gobierno debe quedar en 37 por ciento. Adicionalmente se incluiría la separación de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales y se propondría la penalización del contrabando.

El ministro de Hacienda, Guillermo Perry Rubio, dijo que sería inconveniente para el país que no se aprobara el proyecto fiscal en este período de sesiones porque generaría mucha incertidumbre en el sector productivo.

No más reformas Pero si el proyecto de racionalización tributaria está enredado, los obstáculos para el nuevo paquete fiscal territorial son aún mayores.

Ayer varios congresistas de las comisiones económicas aseguraron que no aprobarán otro paquete tributario y que el Gobierno puede darse por bien servido si se evacua el que presentó.

El ministro de Hacienda reconoció que una nueva reforma tributaria para municipios y departamentos tendría que presentarse sólo hasta el próximo año, ante el poco tiempo de que se dispone.

Ya el Ejecutivo está trabajando en un proyecto de esta naturaleza que le permitirá a las regiones ser más autónomas y depender menos de las transferencias de la nación.

El proyecto daría autorización a los alcaldes y concejos municipales para crear nuevas sobretasas e impuestos de carácter local e introduciría modificaciones en tributos como el impuesto al consumo de licores, cigarrillos o cervezas, y la aprobación de peajes y sobretasas.