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ADIÓS, JIMMY

!Con la trágica desaparición del boxeador colombiano Jimmy García, a consecuencia de las lesiones cerebrales sufridas durante un encuentro sostenido el 6 de mayo, en Las Vegas, con el mexicano-norteamericano Gabriel Ruelas, no solo se ha perdido lo que se aseguraba era una auténtica promesa del boxeo a escala internacional, sino que se ha esfumado un sueño de triunfos que desde la temprana edad de 14 años había alimentado la víctima. El sueño de ser una gloria boxística, de tener brillante figuración y, desde luego, de obtener en las competencias los recursos suficientes para exaltar la posición económica personal y de los suyos.

21 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Naturalmente, episodios de esta naturaleza conmueven en lo más hondo a las gentes, y no solo a los parientes de la víctima. Si bien no dejan de ser hechos en gran manera accidentales, registrados a la sombra de la competencia deportiva, alcanzan a proyectar las recomendaciones generales sobre la asunción de riesgos imprevisibles.

Muy justificadamente el CMB de México, propiciador del fatídico encuentro, ha dicho que el de la muerte de Jimmy ha sido un día de auténtico duelo mundial. Con ese mismo sentimiento todos los colombianos nos unimos con máximas expresiones de solidaridad a la familia del púgil desaparecido en aras de sus sueños.