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SÍ. TRABAJO CON AMIGOS, JUAN BELLINI

El fútbol colombiano ha vivido, desde sus primeros años, entre la angustia y la ilusión. Durante un tiempo, conformar una selección se convirtió en un simple trámite y, a la vez, sus resultados se sabían de antemano: los contrarios se ufanaban de las goleadas que conseguían a expensas de la ingenuidad y falta de orden de quienes tenían que representar los colores nacionales en el exterior.

21 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Después, se convirtió en una empresa llena de dramatismo porque siempre se exponía que habían los jugadores, pero los dirigentes fallaban por su continua improvisación. Todos me critican a mí como si yo hubiese jugado , dijo Alfonso Senior en una ocasión para EL TIEMPO a comienzos de la década anterior.

Entonces, no se admitían sorpresas en el fútbol suramericano. Brasil, Argentina y Uruguay, en cualquier orden, acaparaban los elogios. Hasta que apareció León Londoño y el cambio se vislumbró en el camino por los resultados positivos que empezaron a darse desde el suramericano juvenil realizado en Asunción y su lógica clasificación al mundial de la ex Unión Soviética.

Lo demás es reciente. Desde el momento que Juan José Bellini, por esas cosas del destino, llegó a la presidencia de la Federación Colombiana de Fútbol, los dardos en contra de su gestión le llueven por una u otra razón.

Sin embargo, él ha dejado atrás esa época de arrogancia y a pesar de defender con vehemencia sus tesis, quizás por tratarse de un abogado, se aferra al fútbol como su gran pasión.

Nunca me ha gustado perder , dice. Me encantan los triunfos como a todos y por eso no entiendo las críticas por lo sucedido en las últimas salidas internacionales .

Bellini se levanta de su silla. Camina por su oficina que es pequeña pero confortable. En su escritorio tiene un pequeño computador personal.

Los técnicos que han manejado el proceso de las selecciones sí son mis amigos. Porque tengo que hacer claridad en una cosa: uno nunca trabaja con los enemigos , expresa.

El dirigente guarda silencio. Observa a su alrededor como si estuviera recordando la nota del domingo anterior en este diario cuando se preguntaba, debido a los recientes resultados adversos de las selecciones, directores técnicos por amistad...?.

La gente cuestiona los nombramientos de los técnicos que han manejado la sub-20, la sub-17 y la sub-23. Pero nadie dice que esas selecciones tuvieron todo lo que necesita un grupo para conseguir el éxito. En ninguna parte he escuchado ni leído esto tan fundamental. El manejo del fútbol cambió para bien del mismo. Pero nadie, lo reitera, lo dice .

Bellini, se sienta en la silla de nuevo. Es como si tuviese un tic nervioso. Vuelve y se levanta. Se queda pensando un instante y luego, como si reflexionara, las palabras le salen a borbotones.

Luis Fernando Montoya consiguió los títulos a nivel juvenil en Colombia con la selección de Antioquia. Tuvo su oportunidad porque es bueno, pero luego se le descalificó por el trabajo realizado con el combinado nacional. Luego viajó Norberto Peluffo a los Juegos Panamericanos y se consigue la medalla de bronce y no sirve a pesar que con el Bucaramanga, en su primera temporada, fue considerado como la revelación. A los pocos meses ya no servía. Increíble... Y con Willington Ortiz, lleno de pergaminos como jugador, que ha realizado cursos en Europa y Suramérica y sin embargo, se le brinda la oportunidad, gana el título en los Juegos de Odesur y nadie valora ese galardón. Va al suramericano en Lima y los resultados son adversos y todos enfilan las criticas a Bellini como si yo estuviese en la cancha o diese las órdenes desde el banco... .

Otra vez el silencio ronda esta oficina que tiene, a un extremo, la bandera de la Federación. En este momento, si una mosca se atreviera a entrar a este lugar, se podría escuchar su vuelo.

No necesito escudarme en nadie ni lavarme las manos como Pilatos. Desde que me conozco, siempre, en las derrotas, la prensa nos señala a nosotros, los dirigentes, como los malos del paseo, que no servimos. Esto me duele y me llega a lo más hondo de mi ser. Reconozco que he cometido errores, pero nadie puede negar que si se producen es buscando lo mejor para nuestro fútbol. A nadie le gusta ser perdedor. A mí, en particular, no me gusta. Las selecciones que se han preparado lo han tenido todo. Sitio de concentración, médico, cuerpo técnico, implementación y partidos de fogueo. Y todo, gracias, a un patrocinio que nos permite tener tranquilidad económica a la hora de preparar las selecciones... .

Camina dos pasos. Es como si estuviese meditando cada palabra. Sus ojos se mueven de un extremo a otro. No quiere dejar ningún detalle para después. Sin duda, se asemeja, en su expresión, valga el simil, a un toro de casta en el momento de ser herido por el picador.

La prensa no se ha detenido a analizar en donde puede estar el fracaso. Siempre nos señalan a nosotros. Y se dice, porqué no hay continuidad en los técnicos. Voy a poner un ejemplo con un vallecaucano como Reynaldo Rueda. En Miami, después del Mundial de Australia, dijo que no habíamos realizado una mejor campaña porque no pudimos tener al equipo en Miami aclimatándose . Eso le valió para que no continuase. Lo mejor que podía decir, siendo un técnico estructurado porque ha estudiado en Alemania, es que los contrarios fueron mejores y por tal razón perdimos. Eso hubiese sido mejor y no mentir por mentir cuando los resultados estaban a la luz de los hechos. Pero..., vuelvo y pregunto: dónde está la razón de nuestros fracasos? La respuesta es simple pero dolorosa: es cuestión de mentalidad del futbolista colombiano. Así es nuestro país. Pongo un ejemplo: Albeiro Usuriaga nos enloquece con sus actuaciones con el Independiente. Allá dice que tiene que venir a Colombia a atender un llamado de la selección y acá expresa lo contrario. Entonces, quién los entiende? Hay que preguntarse, igualmente, tenemos mejores jugadores que Carlos Valderrama o Faustino Asprilla, por citar dos nombres? Y la respuesta es contundente: No. No tenemos más. O miremos qué selecciones han conseguido los títulos a nivel suramericano y mundial en los últimos años? Brasil y Argentina. Y han mostrado renovación... .

Durante las palabras que ha expresado, Bellini ha dado seis pasos. Se detiene. Levanta el vaso con agua y toma de él un sorbo. Saborea el preciado líquido. La expresión de su rostro es de tranquilidad. Disfruta con cada frase.

Nosotros estamos en un proceso. Y en él figura como seleccionador Hernán Darío Gómez, quien a su cargo tendrá el combinado mayor y la olímpica. A su lado, haciendo el curso, Pedro Sarmiento. Y con ellos, el preparador físico Otálora. Los tres son pagados por la Federación. Ninguno tiene vinculación laboral con los clubes como sucedía antes. Esto es un logro de la Federación, pero nadie lo dice. La gente habla de los recientes tropezones, pero ya se olvidó que en mi administración se ha clasificado a dos mundiales en las divisiones menores, a Australia y Japón, y en la de mayores se consiguió el tiquete a Estados Unidos de manera invicta. Y ojo, no estoy cobrando nada. Solamente hago un recorderis... .

Otra vez el silencio invade esta oficina. Durante su exposición, el teléfono de Juan José Bellini no ha repicado. Al terminar, se siente desahogado. Tenía una piedra en el zapato. La nota aparecida, el domingo anterior, en EL TIEMPO, lo tenía picado.

En el momento de nombrar a un técnico trato que reuna condiciones para ello. Y los que han dirigido han tenido su oportunidad para que demuestren lo que saben... Pero deseo dejar bien claro este asunto: quiero que me digan qué técnico ha tenido éxitos a nivel internacional ? Todos están aprendiendo... .