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MAESTROS INDÍGENAS RAJAN GOBIERNO

A los profesores de las comunidades indígenas del Putumayo, en el extremo sur del país, solo les entregan un tablero, tiza y borrador, como elementos básicos para que eduquen a la población infantil.

23 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Para ellos no existen espacios físicos adecuados donde impartir sus conocimientos. Tampoco les dan dotación de pupitres o elementos de apoyo, ni para el profesor, mucho menos para los alumnos.

No les pagan oportunamente sus salarios y, actualmente, a la mayoría les adeudan seis meses de trabajo. Varios de ellos no reciben ni siquiera el salario mínimo legal por sus servicios.

Como si fuera poco, la juventud indígena del Putumayo no puede acceder a la educación secundaria. Las posibilidades que existen son mínimas y, en la mayoría de los casos, dependen del esfuerzo propio de cada quién más que de una política estatal.

Estos son apenas algunos de los innumerables problemas denunciados en el marco del Primer Encuentro de Profesores Indígenas del Putumayo, que durante la semana pasada se realizó en Puerto Asís. Lo que demostró el evento es que las comunidades indígenas no están ajenas a las deficiencias que existen en la educación rural del país. Y que su problema se duplica por el hecho de pertenecer a culturas con características y conflictos propios.

Al encuentro asistió la mayoría de los educadores aborígenes del departamento. No se hicieron presentes algunos por falta de recursos económicos para su movilización desde los sitios apartados donde trabajan o, simplemente, porque las distancias no se lo permitieron.

Llegaron, vestidos con los atuendos que identifican a cada una de sus comunidades, representantes de los kamsás, del Valle de Sibundoy; ingas, que habitan la rivera del río San Juan; quichuas, del río San Miguel; sionas, de Orito, Macaguajes y Coreguajes; huitotos y cofanes que habitan entre los ríos San Miguel y Guamués.

David Perdomo, llegó desde Puerto Puntales, en límites con el Amazonas, luego de un largo viaje de más de 36 horas en canoa. La escuela donde enseña está localizada en la comunidad Muruy.

Los problemas, contarlos es una cosa y vivirlos es otra cosa. Cada alumno tiene simplemente un cuaderno, y pare de contar. El profesor se guía con una cartilla. La escuelita se construyó en medio de toda clase de dificultades y aún está inconclusa. Los propios padres de los alumnos construyeron cuatro pupitres para los 21 alumnos. Hasta este lugar nunca ha llegado un supervisor para que se pueda enterar cómo es que se está trabajando , comenta Perdomo.

Cuando a este maestro lo vincularon al magisterio le dijeron que le iban a pagar 180 mil pesos mensuales, pero cuando le llega el pago no recibe sino la mitad de la plata y él no sabe porque ni para qué son los descuentos.

Cuando se enferma, David Perdomo, va al centro médico de Puerto Leguízamo, distante tres horas por río de su comunidad, y lo que le pagan en un mes no le alcanza para pagar la consulta, comprar los remedios y contratar la canoa.

Como él, están los profesores de las comunidades indígenas de Isla Nueva, Puerto Nariño, Yarumal, Bellavista, Puerto Puntales y El Refugio. Y la historia se repite en Mocoa, Villagarzón, Santiago, San Francisco, Sibundoy y demás poblaciones del Putumayo.

Para el Senador indígena, inga, Gabriel Muyuy, asistente al encuentro, la educación indígena es un principio ancestral y tradicional en la reflexión histórica de las comunidades, que se inspira en el respeto a su entorno social, cultural, ambiental, económico y político, así como a su lengua, en procura del mejoramiento de la calidad de vida de los aborígenes.

El dirigente ratifica lo denunciado por los profesores: existen muchos problemas para la vinculación de un educador indígena. Más de la mitad de la población indígena no tiene acceso a la educación. Los salarios que se les pagan a los educadores son muy bajos y su pago se demora varios meses.

Muyuy dice que a pesar de que existen normas para las comunidades, estas no se tienen en cuenta, y eso está afectando a los grupos étnicos de todo el país.

Los programas que se están adoptando se apartan de la realidad de los indígenas, sencillamente porque quienes trazan las políticas educativas, nunca se han metido al barro para conocer la realidad del país , dice el Senador.

Por eso plantea la necesidad urgente de trazar unas políticas de acuerdo con la cosmovisión de estas comunidades. Que la educación a los aborígenes -dice- tenga un proceso normal y lógico, donde sean los propios indígenas quienes orienten el proceso educativo de sus comunidades. También que los recursos económicos lleguen oportunamente y que se amplíen porque los actuales son irrisorios , asegura Muyuy.

Ni plata ni división La reunión regional de Puerto Asis fue uno más de los escenarios en los que los indígenas del país han denunciado el que ellos consideran el más grave problema que están afrontando actualmente: según palabras de Víctor Jacanamijoi, director del Movimiento Indígena Colombiano, reconocido legalmente como partido político, la división de Etnoeducación del Ministerio de Educación desapareció y el presupuesto destinado a la educación de las comunidades indígenas sufrió un enorme recorte .

Según el dirigente indígena, en la nueva reestructuración del ministerio no se tuvo en cuenta el programa que desde 1982 se viene trabajando con las minorías étnicas del país.

Era la única unidad por donde estas comunidades podíamos canalizar nuestras experiencias educativas y recibir el apoyo del Gobierno para la educación de nuestros niños , dice Jacanamijoi.

Según él, el presupuesto para estos proyectos se redujo de 1.200 millones a 600 millones. Si no se considera esto, la etnoeducación se va a acabar en este país y el artículo 10 de la Constitución, que reconoce las lenguas indígenas, va a quedar en el papel .

Al respecto, Luisa Gómez, asesora del Viceministerio de Educación, declaró que, con la reestructuración, desaparecieron todas las divisiones, pero los funcionarios de los proyectos indígenas siguen trabajando. lo que sucede es que toda reestructuración es complicada y es normal que sectores que tradicionalmente han sido desprotegidos se asusten .

Sobre el tema del presupuesto, la funcionaria dijo que no ha habido ningún cambio en el monto. Al contrario, a la educación indígena se le asignarán, además, unos recursos que acaban de entrar por un convenio de cooperación con Alemania .