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ALERTA POR DOS NUEVOS DERRAMES DE CRUDO

Mientras los operarios de Ecopetrol terminaban de recoger el crudo de los balnearios de Coveñas y Tolú, ayer se conoció de otros dos derrames de petróleo. Estos nuevos hechos mantienen en alerta a Santander y Sucre.

23 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Uno de los nuevos escapes se registró el pasado miércoles 17 en zona rural de Tolú, Sucre, en predios de la hacienda Nuevo Horizonte, propiedad del ex alcalde de Sincelejo Merlano Fernández, en cercanías de la playa de Bocas de la Ciénaga.

El accidente sucedió porque una motoniveladora, que hacía labores de mantenimiento en el camino que de Corozal conduce a Pileta, tropezó y cortó el tubo de 12 pulgadas de diámetro del oleoducto Ayacucho-Coveñas, a la altura del kilómetro 227.

Ecopetrol solo informó de este nuevo derrame ayer, cinco días después de ocurrido.

Por su parte, el gerente regional del Inderena, Benito Avila Arrieta, dijo que solo en las últimas horas y por medio de Merlano se enteró del derrame de petróleo, sucedido 24 horas después del accidente presentado en el buque tanque cisterna.

Según Avila, la situación es grave ya que hay 20 hectáreas afectadas por el vertimiento del crudo y en caso de que llueva, el agua arrastraría el hidrocarburo hasta la ciénaga de La Caimanera.

Avila dijo que el riesgo es inmenso y que si llueve nadie podrá predecir el impacto ambiental en la ciénaga, sitio de reproducción de miles de especies de mar y de agua dulce.

El daño sería irreparable, sería la muerte de la ciénaga, de todos sus recursos ictiológicos y de la zona de manglares , dijo. Las autoridades desconocen las causas que originaron el derrame.

Cae crudo al Magdalena El pasado domingo, en Puente Sogamoso, jurisdicción de Puerto Wilches, Santander, fue perforado por delincuentes el oleoducto Ayacucho-Galán, en el kilómetro 165, informó el Distrito de Oleoductos.

El hecho ocasionó el derrame de aproximadamente 300 barriles de petróleo que afectaron las aguas de la quebrada El Palo, el río Sogamoso y el río Magdalena, al igual que algunos cultivos de palma africana.

Ecopetrol alertó a la comunidad para que no use las aguas de estos ríos para consumo doméstico, de animales y riego de cultivos.

También se puso en marcha el plan de contingencia con barreras flotantes, se instalaron equipos para la extracción del crudo y las bocatomas de los acueductos que usan estos afluentes fueron aisladas.

Por otra parte, la investigación por el vertimiento de 50 barriles de crudo al Golfo del Morrosquillo, el pasado martes 16, fue asumida por la División Marítima y Portuaria a través de la Capitanía del Puerto de Coveñas.

Sin embargo, el Inderena emprenderá investigaciones para determinar el monto de las pérdidas ambientales.

Para evaluar los daños ecológicos ocasionados por los dos derrames, el Inderena envió al biólogo Manuel Barrios; al jefe de Protección y Control del Medio Ambiente, Nicolás Bedoya; al jefe de la Unidad Ambiental, Edilberto Guevara, y al asesor jurídico, Antonio García.

Avila Arrieta sostuvo que el miércoles recibió una notificación de Luis Eduardo Duarte Torrente, gerente del distrito Caño Limón-Coveñas, donde informaba que la mancha sobre el agua estaba controlada y que las labores de dispersión del crudo habían finalizado.

Sin embargo, esta información contrastaba con la realidad por cuanto solo hasta ayer finalizaron las labores de control en el Golfo de Morrosquillo.

La alcaldesa de Tolú, Rocío Quintero Porto, pidió a los ministros de Agricultura, Antonio Hernández Gamarra; del Medio Ambiente, Cecilia López Montaño, y al contralor General de la Nación, David Turbay Turbay, enviar comisiones investigadoras que determinen el impacto ambiental que han producido los vertimientos de crudo al mar.

Ecopetrol ratificó que hubo descuido en el control ambiental en el Golfo de Morrosquillo y que el sábado se iniciaron las labores en las playas, al detectarse residuos de crudo.