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MISIÓN CUMPLIDA!

En las postrimerías de la Segunda Guerra Colombia, que hasta esa época jugaba un papel de simple espectadora de los acontecimientos mundiales, sintió con intensidad los efectos de la crisis causada.

20 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Las limitaciones y transformaciones internas y externas que impactaron a todas las clases sociales fueron asimiladas de manera especial por los dirigentes de nuestra comunidad. La crisis se tomó como una oportunidad para crecer el alma colectiva.

Los comerciantes, que desde antaño se han caracterizado por su espíritu inquieto, no podían ser ajenos a los grandes cambios de la posguerra.

El gremio, integrado por laboriosos forjadores de empresa, audaces, arrieros e inmigrantes, no se podían quedar atrás en ese proceso de transformación.

Su espíritu de trocheros de nuevas rutas de progreso, fundadores de pueblos, introductores de cultura y distribuidores de los avances de la modernidad los determinó a buscar nuevas formas de organización para seguir sobre la cresta de los rápidos cambios.

Los líderes del comercio de entonces, concientes de su responsabilidad con el país, encontraron que la más eficiente forma de trascender a la realidad nacional era despertando la solidaridad gremial de todos sus colegas.

Fue en el marco de esa época signada por los cambios cuando un puñado de visionarios con deseos de servir a Colombia fundaron la Federación Nacional de comerciantes (Fenalco), que desde entonces ha estado estrechamente ligada a la suerte del país.

La iniciativa tuvo eco en toda la Nación, que comprendió que si al comercio, eslabón insustituible de la producción y el consumo, le va bien, igual le va a toda la nación.

Desde entonces muchas páginas de historia nacional se han escrito. Esta democracia tan afincada, a pesar de todo, en el alma de los colombianos, ha sabido capear los más insólitas turbulencias que hubieran hecho naufragar a cualquier otra Nación con menos coraje y siempre en su transcurso ha llevado la impronta del gremio.

Fenalco, liderando este grupo de empresarios defensores de la iniciativa privada como motor insustituible de bienestar colectivo, ha estado siempre despierto, oteando el horizonte y buscando los mejores rumbos para la marcha el país.

El amor a la paz, la defensa infatigable de la democracia, la libertad de empresa, el sometimiento a la ley, el deseo de servir bien a la comunidad, el trabajo honesto y creador y el justo aporte a las finanzas del Estado han sido las pautas que han marcado la acción pública del gremio mercantil en estas cinco décadas.

En la Federación, el objetivo de profesionalizar al comerciante con un perfil de aristas claras en lo social, económico, y político, las iniciativas para fortalecer y modernizar las empresas, logrando mayores grados de eficiencia para beneficio de los consumidores, las acciones para mejorar las condiciones de vida y de trabajo de todos los empleados del comercio han sido, entre otras, las tareas cumplidas por Fenalco.

Este conjunto de creencias y objetivos han conformado su misión y a ella nos hemos dedicado con todo empeño.

Las metas obtenidas y el reconocimiento no solo del sector empresarial sino de las diversas vertientes de la opinión pública indican, de manera contundente, que Fenalco ha cumplido a cabalidad la misión que le fue encomendada por sus fundadores hace 50 años.

Confiamos que en el futuro nuestra Federación, tan estrechamente ligada a la suerte del país, liderando este gremio generoso, auténticamente popular y extendido por toda la geografía patria, pueda seguir dando su aporte para lograr pleno bienestar colectivo, una mayor seguridad y el imperio de la ley.

Expresamos al sector empresarial nuestro reconocimiento por el honor de gozar de su solidaridad y comprensión.

Sea la oportunidad de estas Bodas de Oro para ofrecer a toda Colombia y a la memoria de sus fundadores un parte de misión cumplida!.