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ADIÓS Y GRACIAS, MELANDRO

La gente lo conoció como un ganador. Y esa fue la imagen que dejó ese gran campeón en la retina de los aficionados. Por eso, Melandro dejó un vacío imposible de llenar en el corazón de quienes tuvieron el privilegio de verlo correr en el óvalo del Hipódromo de La Villa.

22 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Camino de Ecuador, donde lo dirigirá ahora el conocido entrenador Víctor Garnica, el fabuloso hijo de Kabori y Melisa por Babur se despidió por la puerta grande, gracias a una faena que, como en los toros, le mereció las dos orejas y el rabo. En los 1.600 metros del premio Tercer Aniversario de Hipovilla , el castaño conducido por Luis Perlaza superó por ocho cuerpos a la yegua estadounidense Gemoal y estableció una nueva marca para la distancia: 1.39.2/5, un quinto menos que el récord que ostentaba Flautera .

La celebración anual del bello escenario colonial de Villa de Leiva tenía muchos ingredientes sentimentales. Un calendario más que hoja a hoja cayó por completo, haciendo realidad el sueño de miles de aficionados al mejor espectáculo del mundo. La despedida del ejemplar que durante las tres últimas temporadas se distinguió como el mejor del handicap. Y esa ilusión que siempre acompaña a estas fechas conmemorativas, porque cada día la lucha es más difícil.

Con gran entusiasmo en las tribunas, que como de costumbre fueron colmadas por los gomosos de esta actividad, Melandro dictó cátedra, la última de sus lecciones en tierra colombiana. Se va para Ecuador porque su propietario, Luis Rodríguez Franco, así lo dispuso. Pero su imagen, su recuerdo, siempre estará presente en la memoria de los aficionados. Tal y como permanece la huella que dejó su mamá, la gran Melisa .

Entre los profesionales, vale la pena destacar el triple éxito de Luis Perlaza ( Acandí , Tía Anita y Melandro ), el doblete de José Torres ( Karma y Perla Negra ), entre los jinetes. Y por parte de los preparadores, las victorias de Israel Restrepo ( Acandí y Melandro ) y de Héctor González, que sacó de perdedor a dos de sus pupilos ( Tía Anita y Simón ).

Cabe resaltar que la quíntuple registró un dividendo de 135 mil pesos para 62 aciertos (se jugaron 11.193.000 pesos) y que la cuarteta quedó acumulada para el sábado 3 de junio en 2.686.000 pesos.