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CAMPAÑA CONTRA EXPLOTACIÓN DE NIÑOS

Sin importar los riesgos que representaba trabajar en un oficio de mayores, Jairo Andrade, a sus 14 años de edad, decidió jalarle a la ebanistería.

20 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

El taller se encontraba cerca de su casa en el barrio Las Orquídeas de la comuna 14 y además recibía 40.000 pesos mensuales. Por eso, madrugar para estar a las 7:30 en su trabajo no le importó.

No tenía contrato pero su patrón siempre fue cumplido hasta que, a los ocho meses, sufrió un accidente.

Pese a que inicialmente se le contrató como aseador y mandadero, la ausencia de algunos de sus compañeros de trabajo le puso como la alternativa ante su patrón para que aprendiera a manejar la sierra, el formón, la garlopa y el serrucho. herramientas claves en ese oficio.

Por descuido Jairo colocó mal la madera que debía cortar y el disco le voló su dedo índice. Desde allí empezaron los problemas pues nadie quiso responder por el accidente.

Sin más alternativas Jairo recurrió a la Regional de Ministerio de Trabajo y después de que fue sancionado su patrón consiguió que se le indemnizará por la pérdida de su dedo (por cada falange perdida se paga un salario mínimo).

Al igual que Jairo, cerca de 4.000 jóvenes, entre los 14 y los 18 años, son explotados laboralmente y no cuenta con ningún respaldo en caso de enfermedad o accidente, trabajan jornadas intensas, reciben bajos salarios y algunas veces son maltratados, tornando en un panorama oscuro la situación de los pequeños que se dedican a diferentes labores. Además sus ocupaciones son temporales.

La situación que ha tornado crítica poco a poco pues cada mes la Regional del Trabajo recibe como mínimo cinco casos en donde son sancionados los patronos ya que se desconoce el Código del Menor en la parte laboral.

Aunque diariamente llega un promedio de nueve muchachos entre los 12 y 17 años a pedir permiso, a la Regional del Trabajo, se ha detectado que existe una población alrededor de los 3.500 muchachos que rotan de manera ilegal en diferentes trabajos y se exponen a ser explotados, porque no siguen las normas establecidas. El código del Menor indica que los jóvenes entre los 12 y 14 años solo pueden laborar durante cuatro horas; de 14 a 16 años, seis horas y de 16 a 18 años, ocho horas.

Las sanciones para los patronos que abusan de los menores trabajadores van de uno a 40 salarios. Los casos más frecuentes que se presentan son en las salas de masajes, construcción, minas, basureros, manipulación de combustibles inflamables, talleres de ebanistería, guarnecidas (fabricación de calzado) y panadería.

Para subsanar este tipo de atropellos la Regional del Ministerio de Trabajo junto con la Registraduría Municipal emprenderá a partir del primero de junio una jornada de carnetización e identificación de los menores trabajadores de las comunas 13, 14 y 15.

La jornada se llevará a cabo en los Centros de Atención Local Integrada (CALI.) ubicadas en los barrios El Poblado de la comuna 13, Alfonso Bonilla Aragón (14) y El Vallado (15) y permitirá establecer cuántos niños de estos sectores permanecen sin identificación (tarjeta de identidad). Así como identificar a los niños que laboran sin ninguna afiliación a servicio médico y cuentan con permiso o no de la Regional del Trabajo.

Helen Barreiros, inspectora de menores del Ministerio, dijo que aunque las estadísticas de solicitudes de permiso de trabajo ha disminuido durante este año en comparación con las de 1994, ya que las empresas han decidido no contratar más a los menores por no cumplir con los requisitos exigidos, es frecuente que los muchachos se dediquen a actividades informales sin ningún control. Entre enero y abril de 1994 se expidieron 1.156 permisos de trabajo, mientras en ese mismo período de 1995 van 1.000.

Durante 1994 se expidieron 4.385 permisos.

La falta de recursos les lleva a buscar cualquier tipo de trabajo y a olvidarse del estudio. Y aunque los menores no deberían trabajar si lo hace el Ministerio quiere que cuenten con todas las garantías.

Los trabajos en que se ocupan generalmente, están relacionados con el comercio. Hay mensajeros, ayudantes de bodega, coteros, aseadores, vendedores ambulantes y ayudantes de construcción.