Archivo

LOS VECINOS DE LA VORÁGINE TEMEN ARREMETIDA DEL RÍO

Fue más el susto que vivieron los 2.700 habitantes de las riberas del río Pance a la altura del corregimiento La Vorágine, que lo que realmente pasó. Sin embargo este es un campanazo de alerta que está dando la naturaleza para que por negligencia no se vayan a presentar tragedias en un sector que ya tiene un cementerio encima debido a la creciente que se presentó el 19 de septiembre de 1988, cuando murieron 14 personas.

20 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Los fuertes aguaceros que se presentaron en la cabecera del río a la altura de los Farallones provocaron la crecida del río el pasado jueves en la tarde. De un momento a otro se sintió el rugido de las aguas acompañado de unos fuertes golpes causados por los árboles que eran arrastrados por la corriente y de paso arrancaban las bancadas y las bases de los puentes , dice Dionisio Villegas, a quien su estadero El compadre le quedó totalmente inundado y lleno de barro.

Por fortuna no pasó nada, dijo el director del Comité Local de Emergencias (CLE), Marino Cabrera. La directora del Fondo de Vigilancia y Seguridad de Cali (Visecali), Alba Lucía Rosero, manifestó que los daños fueron materiales y no se presentaron lesionados por el hecho, lo que facilita las acciones por la cooperación de la Secretaría de Obras Públicas que se encargarán de arreglar los muros de contención, las bancadas y las bases de los puentes ubicados frente a la sede del Deportivo Cali y el de La Cristalina.

En la inspección hecha continuó se comprobó la disminución del caudal de las aguas lo que tranquiliza a los cuerpos de socorro, pues aunque los derrumbes no han permitido el acceso de vehículos de gran capacidad, la carretera no representa graves peligros sino que la medida se tomó a manera preventiva, pero se inhabilitó la vía desde la Chorrera del Indio hasta la cabecera del pueblo y se restringió el paso de la Universidad de San Buenaventura a la portada de los balnearios.

A pesar de las palabras de aliento que los organismos de seguridad han llevado a los moradores del sector, nadie duerme tranquilo. Engracia de Villegas esposa de Dionisio se llevó sus tres hijos para Jamundí por temor a que una nueva creciente con empalizada los vaya a coger de sorpresa, porque el río es traicionero. Ella recuerda como si fuera ayer los gritos de angustia de una pequeña que ella no conocía.

En la curva de los guásimos se formó un remolino porque el agua enfurecida se estrellaba contra la roca relata. Yo iba por la carretera con dos gallinas en la mano cuando oí los gritos de una niñita. Solté esos animales y salí corriendo a pedir auxilio, pero la niña salió contra las piedras y allí no pude hacer más que rezarle a la Virgen porque desapareció. Después de ver eso, usted cree que duermo allí con ese río toreado? Para tranquilidad de los moradores, los organismos de seguridad anunciaron trabajos inmediatos en la ribera del río, operativos de alerta con radios en la parte alta de los Farallones e inspecciones a las partes averiadas por las aguas.

Mientras que de manera preventiva se instalarán tres puestos de socorro con medicamentos, frazadas, elementos de primeros auxilios y personal paramédico mientras se atempera la ola invernal que vive la ciudad.