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NO SABE CÓMO TRATAR A UN JOVEN DE MALOS MODALES

Mi hija Sandra tiene 12 años, pero tiene la boca de una mujer de veinte. Sus modales hacia mí, hacia su hermano menor y hacia nuestra empleada del servicio son rudos. Es inteligente y muy manipuladora.

22 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Con la única persona con la que se muestra amable es con su padre. Estamos divorciados y lo ve dos veces por mes.

Hace burla de mi y dice que la avergenzo porque hablo con acento y porque soy extranjera. Ella es quien me avergenza al portarse tan irrespetuosa y criticar tanto en público lo que hago.

No quiere hacer nada por ayudarme en casa y me trata como si estuviera en el mundo para servirle. Mi paciencia casi se ha agotado. Ninguno de mis castigos funciona. Qué puedo hacer? Usted es madre de una mujer lobo adolescente. Puede que su hija sea manipuladora y muy inteligente, pero también está chiflada y es una joven muy triste.

La razón por la que la critica tanto es porque con usted se siente más segura y sabe que puede llegar más lejos que con su padre. Además, a su padre lo ve de vez en cuando para divertirse, mientras que con usted vive todos los días. Usted tiene la tarea diaria, tiene que llevarla y traerla, encargarse de lavar su ropa, asegurarse de que haga las labores del colegio... mientras que él solo se ocupa de la diversión.

También es muy común que los hijos se sientan abandonados cuando sus padres se dedican absolutamente a ellos. La mayoría de los niños recibe mucha atención, pero muchos sienten que no basta. Esto sucede frecuentemente con el hijo mayor, que durante su reinado es la niña del ojo de su madre , hasta que llega un hermanito. Como resultado, a menudo se vuelve extraordinariamente sensible al dejar de ser el centro de atención y encuentra maneras para compensarlo aunque esto le signifique una atención negativa.

Sandra sabe cómo manipularla a usted. Si quiere su atención y si siente que no está recibiendo suficiente, hará cualquier cosa que pueda por obtener lo que desea. Una forma de lograrlo es mediante el comportamiento negativo. Para acabar con este comportamiento tiene que dejar de prestarle atención.

He aquí un ejemplo: si Sandra va a la cocina y dice a la empleada del servicio de mala manera que no le gusta como ha preparado los huevos revueltos para el desayuno, usted tiene que responder de tal forma que Sandra pueda aprender lo que debe decir. La mayoría de los padres no lo puede hacer porque se enoja, amenaza con un castigo y después no lo cumple. O se le ocurre un castigo que carece totalmente de relación con el comportamiento que quiere cambiar.

Por ejemplo, un padre podría responder en un caso así prohibiendo que su hija use el teléfono. Esto es extremadamente difícil de vigilar a menos que elimine el teléfono de su casa o permanezca las 24 horas del día con su hija. Y, lo más importante, el castigo no corresponde al crimen , porque no hace nada por reforzar el comportamiento que usted quiere cambiar.

En lugar de eso, dígale: la empleada del servicio hace tu desayuno. Sino sabes comportarte con ella y criticas su trabajo, entonces no tendrá que cocinar para ti. Tendrás que hacer tu propio desayuno . Si se muestra irrespetuosa con usted en la mesa no la deje comer en su compañía. Lleve sus alimentos a la entrada de la casa o a una habitación y dígale que deberá comer ahí hasta que sienta que puede comportarse bien.

Cuando amenace a Sandra con un castigo debe cumplirlo. De otra forma le enseñará a manipularla más porque sabe que usted no tiene fuerza para cumplir.

* Los Angeles Times