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LA IRA PONE EN JAQUE A CALEÑOS

El Adenovirus, la Parinfluenza, el Rinovirus y el virus respiratorio Sincitial, así como la bacteria Neumococo, tienen en jaque las gargantas de los caleños.

22 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Estos virus y bacterias son causantes de las Infecciones Respiratorias Agudas (IRA) que siguen llenando los consultorios de pacientes, a tal punto que constituyen el 50 por ciento de las enfermedades agudas atendidas en centros de salud pública municipal.

Las principales víctimas son los niños y los ancianos. La atención por enfermedades respiratorias durante 1994 fue de 80.000 pacientes. En Cali el promedio de mortalidad infantil por IRA es de 120 por año.

Según expertos de la Secretaría de Salud Municipal la razón por la cual en Cali la población se ve afectada en general es debido a los cambios bruscos de temperatura y de clima.

La infección respiratoria aguda se reconoce por la picazón en la garganta, secreción en la nariz y dificultad para respirar. En algunas ocasiones se manifiesta con dolor de oído, fiebre y dolor de cabeza.

Generalmente dura una semana y desaparece sin complicaciones.

Jorge Holguín, coordinador del Programa de Enfermedades Respiratorias de la Secretaría e Salud, dijo que dependiendo del cuidado que se tenga con la enfermedad se pueden presentar complicaciones.

Es necesario tener en cuenta según el funcionario que las condiciones de higiene y la pronta intervención de un médico pueden evitar complicaciones, especialmente en la población infantil de sectores de escasos recursos económicos. Para ejercen un control sobre las enfermedades respiratorias en esta época de lluvias inconstantes se iniciará una campaña informativa sobre la manera de actuar en caso de que se presenten.

Mientras se lleva al afectado al centro de salud más cercano, es necesario administrar líquidos para evitar la deshidratación, aliviar la tos y suavizar la garganta con remedios caseros, sin pretender quitarla de inmediato pues la tos es un mecanismo de defensa para movilizar las flemas.

Evitar el uso de automedicamentos como antibióticos y antitusivos; limpiar la nariz para permitir respirar y comer sin molestias.

En el caso de los niños es necesario proporcionar alimentos en pequeñas cantidades y con frecuencia para evitar que pierda peso; vigilar la frecuencia respiratoria de los niños para establecer si está acelerada y en caso de fiebre alta combatirla con el agua.