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BAÑO DE CRUDO LLEGA A PLAYAS DE TOLÚ Y COVEÑAS

Hasta las playas sucreñas de Tolú y Coveñas llegó este fin de semana un derrame de crudo que, según Ecopetrol, había sido controlado desde hace seis días. La contaminación también afecta la reserva natural de la ciénaga de La Caimanera.

22 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

El derrame se produjo el martes cuando el buque carguero Trinidad Sea era abastecido de crudo en pleno Golfo de Morrosquillo. Para la alcaldesa de Santiago de Tolú, Rocío Quintero Porto, Ecopetrol se apresuró a informar que la situación estaba bajo control.

Pero desde la tarde del sábado se apreció la mancha en las playas. La funcionaria pidió al Ministerio del Medio Ambiente establecer las responsabilidades del caso y aplicar sanciones.

Seis días después de ocurrido el derrame de crudo en el buque tanque cisterna en Coveñas, la Empresa Colombiana de Petróleos (Ecopetrol) no ha podido controlar la mancha que el sábado llegó a las playas de Coveñas, Tolú y el Francés y alcanzó a penetrar en la ciénaga de La Caimanera y el arroyo La Perdiz.

La alcaldesa de Santiago de Tolú, Rocío Quintero Porto, descartó la declaratoria de una emergencia sanitaria y veda para los bañistas, puesto que para esta época es mínima la presencia de turistas en el Golfo y los pocos que hay acogieron las instrucciones.

El accidente ocurrió el pasado martes a la 1:16 de la tarde cuando el buque carguero Trinidad Sea era abastecido de crudo y por una avería en uno de los compartimientos cayeron 50 barriles de crudo a las aguas del Golfo de Morrosquillo.

Desde ese momento barcos de Ecopetrol y la Occidental de Colombia trataron de controlar la mancha, aplicando dispersantes y barreras para recoger el combustible, pero el plan de contingencia no fue suficiente.

La alcaldesa dijo que la empresa petrolera se apresuró a informar que el derrame estaba controlado, pero bañistas y pescadores fueron sorprendidos el sábado con la llegada de la mancha hasta las playas de Coveñas, Tolú y El Francés, lo que da pie para suponer que el vertimiento fue mayor del señalado y por eso fracasó el plan de contingencia , señaló Quintero.

La mancha ha puesto en peligro la reserva natural de la Ciénaga de La Caimanera, donde hay millares de especies marinas, en reproducción natural y otras a través del sistema artificial en un centro piscícola, donde se conservan 25.000 ejemplares de pargo rojo, tilapia, mojarra y otras especies marinas para la comercialización y repoblamiento; al igual que en el arroyo La Perdiz.

Piden sanciones Campesinos de Bocas de La Ciénaga dijeron que en la noche del domingo la mancha superó las barreras y penetró en la ciénaga, pese a la acción de 50 hombres contratados por Ecopetrol para impedir la extensión del problema Ingenieros biólogos y ambientales de Ecopetrol y Occidental evalúan las consecuencias de este derrame, mientras que continúan las tareas de limpieza de las playas de Coveñas, Tolú y El Francés, a donde llegó combustible derramado.

Para Nicolás Bedoya, funcionario del Inderena, el crudo que llegó a la playa no representa peligro, mientras que sea recogido rápidamente, y se refuercen las barreras para impedir que la mancha siga penetrando a la ciénaga de La Caimanera.

Por otra parte, la alcaldesa de Santiago de Tolú exigió a Ecopetrol tomar todas las medidas ambientales para minimizar el impacto ecológico, al tiempo que pidió al Ministerio del Medio Ambiente y al Inderena imponer las sanciones del caso y obligar a estas compañías a corregir el daño.

Los pescadores criticaron duramente la aplicación de dispersantes, por cuanto el crudo no se evapora, sino que se precipita al fondo del mar y destruye las especies pequeñas y las algas marinas, pero la idea es que no se haga visible y minimizar el accidente.

Anotaron que la semana pasada no capturaron una sola especie y al lanzar las redes lo que sacaron son masas de hidrocarburo, que no se han diluido, sino que van al fondo del mar.

En Ecopetrol se negaron a suministrar información al respecto, y señalaron que la Oficina de Prensa en Bogotá expedirá un comunicado. El último derrame de crudo, también por fallas cuando era cargado un barco, se registró el 16 de enero de 1993 pero ese derrame de 80 barriles causó menos alarma y daños ambientales.

(Ver mapa de ubicación)