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POR SU PARTE:

20 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

el obispo de Bucaramanga, monseñor Darío Castrillón Restrepo, fue quizá uno de los miembros de la mesa de honor que mayor atención prestó a cada una de las intervenciones registradas en el acto. El alto jerarca de la iglesia católica tomó atenta nota de cada uno de los puntos planteados por el presidente Samper y el comisionado Carlos Holmes Trujillo. Con seguridad estos puntos son objeto de una profunda meditación por parte de monseñor Castrillón, quien ha sido un seguidor riguroso de todo el proceso de paz. Esta fue la primera vez que se encontraron de nuevo Samper y Castrillón después de la campaña presidencial en que hubo acusaciones contra monseñor por promover guerras religiosas.