Archivo

PARA MATAR A SOMOZA ENTRENAMOS EN COLOMBIA

Tras un cuarto de siglo en la clandestinidad, el guerrillero más buscado de América Latina reveló con detalles novelescos como asesinó en Paraguay al derrocado dictador nicaragense Anastasio Tacho Somoza.

19 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

En una entrevista televisiva desde la clandestinidad, el argentino Enrique Gorriarán Merlo, ex jefe del izquierdista Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), dijo con pasmosa frialdad que asumía la responsabilidad de todos los atentados del grupo durante los años 70 y 80.

En el Operativo Reptil, ocho compañeros fuimos a Asunción a matar a Somoza... sin saber dónde vivía , agregó desde un sitio no revelado a 400 kilómetros de Buenos Aires en la entrevista difundida el miércoles.

Para averiguar el paradero de Somoza, una guerrillera argentina haciéndose la distraída le dijo a un taxista que buscaba una peluquería cerca de la casa del ex dictador.

El chofer se encontró con que Somoza, exiliado en Asunción, había cambiado de domicilio, dijo Gorriarán, alias El Pelado en una versión reducida del reportaje de seis horas.

Entonces el taxista fue (con la guerrillera) hasta una comisaría y averiguó el lugar en dónde vivía. Así supimos dónde residía Somoza , dijo Gorriarán Merlo, agregando que se había entrenado en Colombia para el atentado.

Explicó que no pidió permiso a los sandinistas que habían derrocado al dictador sino que se limitó a informarles que lanzaría el ataque, ante lo cual, éstos se mostraron de acuerdo, agregó.

Gorriarán dijo que alquilaron una casa frente a la del ex dictador para seguir de cerca los movimientos de Somoza y que una vez tuvieron toda la información, interceptaron el automóvil en que el ex dictador nicaragense se desplazaba.

Un compañero nicaragense de apellido Mendoza intentó lanzarle uno de los dos cohetes de bazuca que tenían, pero el disparo no salió, dijo.

Entonces, con un fusil M16 tiré sobre Somoza todo el cargador, los 30 disparos .

Al agotar sus municiones quedó a merced de la custodia del dictador pero justo cuando lo iban a matar, Mendoza les lanzó con éxito un cohete, dijo Gorriarán.

Las declaraciones de Gorriarán, quien también contó cómo realizó numerosos secuestros extorsivos, se producen en un momento en que militares argentinos contaron a su vez como habían matado a 4.000 personas y hecho desaparecer a otras 10.000 durante la dictadura entre 1976 y 1983.

Pero contrariamente a los actuales jefes de la fuerzas armadas, que realizaron una suerte de mea culpa por la guerra sucia , dijo que globalmente no me arrepiento de nada . Aunque reconoció arrepentimiento por hechos desgraciados como la muerte de la hija de un militar en un atentado, luego de aclarar que soy un hombre más sensible de lo que aparento .

Para defender a Alfonsín El último ataque perpetrado por Gorriarán fue en 1989 cuando el izquierdista Movimiento Todos por la Patria (MTP) atacó el cuartel militar de La Tablada en Buenos Aires. El combate dejó unos 40 muertos entre guerrilleros y militares.

El guerrillero sostuvo que el objetivo del ataque al cuartel era impedir una sublevación militar contra el Gobierno que por entonces presidía Raúl Alfonsín (1983-1989): los carapintadas (militares rebeldes) pretendían la renuncia de Alfonsín y la libertad de los ex comandantes condenados por delitos de represión política cometidos en la década de 1970, aseguró.

El guerrillero prófugo fue entrevistado en la Argentina a menos de 400 kilómetros de Buenos Aires , dijo el periodista Néstor Machiavelli, que junto con su colega Raúl García, lograron el reportaje transmitido la noche del miércoles por el canal 11.