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DEPÓSITOS GRATUITOS PUEDEN LLEVAR A LA CÁRCEL

Tenga cuidado con sus ahorros. Si usted nota que en su cuenta personal aparece dinero consignado erróneamente por otra persona es mejor que lo devuelva y reporte la anomalía.

18 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Si decide gastar esos recursos, dijo ayer la Corte Constitucional, puede ser procesado penalmente por los delitos de enriquecimiento ilícito y aprovechamiento de error ajeno. No hay tutela que valga.

La corporación advirtió, sin embargo, que la tutela no procede para impedir que se produzca un enriquecimiento injustificado por equivocaciones en la realización de transferencias en entidades bancarias.

El pronunciamiento lo hizo la Corte, con base en una ponencia del magistrado Eduardo Cifuentes, al negar un recurso a una ciudadana que pidió la devolución de un depósito de 410 mil pesos, efectuado de manera errónea utilizó otro formato de consignación en la cuenta de otra persona.

Dice que su plata aún no se la han devuelto y la necesita para comprar una máquina de confecciones. La Corte no acogió la petición, pero censuró la actitud del particular al no reintegrar el dinero depositado de manera equivocada en su cuenta y le advirtió sobre los riesgos penales de su conducta.

La Corte dijo que los bancos están facultados para rechazar las consignaciones realizadas con errores -empleo de otros formatos, alteración de números de cuentas, entre otros-.

Pero de ello, explicó, ninguna responsabilidad puede deducírsele al banco, pues el rechazo queda justificado por haber incumplido el consignante las reglas que deben observarse en la elaboración de los respectivos formularios .

Lo contrario si acepta una consignación mal efectuada constituye un hecho criticable y de negligencia indiscutible.

Bancos de datos Esta es una de las sentencias proferidas ayer por la Corte. En otra decisión, la corporación advirtió que las centrales y los bancos de datos no pueden incluir en sus archivos informaciones que no estén verificadas.

Aún más -dijo al acoger una ponencia del magistrado José Gregorio Hernández- cuando se trata de casos que deben ser definidos por un fallo judicial.

En opinión de la Corte, una persona no puede ser sometida, con motivo o por causa parcial y distorsionada información comercial o financiera, a la pérdida de su credibilidad y prestigio, pues estos corresponden a derechos inalienables .

Así lo dijo al conceder una tutela y ordenar a Datacrédito a excluir definitivamente de su central de información y en un plazo de 48 horas a una empresa dedicada a la construcción.

A su vez, la Corte negó una tutela elevada por un artista Gonzalo Zuluaga Parrado de la cadena Todelar, a fin de hacer respetar su contrato de trabajo y emplearse sólo en aquellas labores para las cuales fue requerido.

La Corte verificó que el peticionario aceptó vincularse a la empresa para ejercer -como lo dice el contrato- funciones anexas a la de director artístico. Precisó, además, que los conflictos laborales entre patronos y trabajadores son competencia de la justicia ordinaria y, excepcionalmente, del juez de tutela.