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ANTIOQUIA DESCUBRIÓ LOS RESTOS DE SUS BISABUELOS

A 28 grados de temperatura, antropólogos buscan en la tierra más pistas sobre los humanos que miles de años atrás ocuparon esa zona del nordeste Antioqueño.

18 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Se trata de no perder detalle de la posición y la profundidad a la que encuentran cada pedazo de cerámica, semilla o piedra, y por eso mueven en tres meses y medio, la tierra que una retroexcavadora movería en tres horas.

Precisamente, excavando por más de tres meses a orillas de las quebradas el morro, guaduas y la cancana, encontraron los segundos restos humanos más antiguos de colombia.

Son los vestigios de quienes posiblemente fueron los primeros agricultores de antioquia, y estaban justo en la zona de influencia del proyecto hidroeléctrico porce II, en jurisdicción de los municipios de amalfi, gómez plata y yolombó.

Parte del lugar quedará inundado por el embalse, que desde 1999 generará 392 megavatios de energía.

El grupo de rescate registró los detalles de los huesos, yunques, hachas, cuchillas, tajadores, puntas de flechas y raspadores, herramientas de trabajo de las cuatro culturas que habitaron la zona hace aproximadamente 6.500 años.

en antioquia sólo habían hallado restos de 1.400 o 1.500 años. Los más antiguos de colombia, de hace nueve mil años, se encontraron a comienzos de 1980 en la sabana de bogotá.

Asediados por la romería de los habitantes de la región minera, quienes velaban la excavación a la espera del hallazgo de recipientes de oro, los antropólogos hurgaron en cuarenta entierros humanos. algunos de niños y adultos acurrucados, como si fueran fetos, según explicación de neyla castillo, directora de la investigación antropológica.

No todos los restos fueron hallados de la misma manera. varios eran solamente partes de cuerpos y grupos de huesos calcinados. a estos se les llama entierros secundarios.

También había mezcla de los dos tipos de entierros. en ese caso, la posición fetal era de personas adultas, y los huesos, de niños.

Ese tratamiento distinto para los muertos tiene que ver seguramente con la relación entre la concepción de la muerte y las diferencias de estatus, de rol social, e inclusive de edad, entre las personas de las culturas, según lo interpreta el grupo de rescate.

Los primeros análisis permiten pensar en que los grupos corresponden al período de transición de la caza y la recolección a la agricultura. por ejemplo, los instrumentos de piedra dan la idea del consumo de vegetales.

Según los antropólogos, en un período, hace 6.500 y cinco mil años, esos antepasados utilizaron herramientas de piedra, madera y hueso. lo que se ve como su desarrollo tecnológico. ya entre los años 4.500 y 3.500, se la juegan con la cerámica.

Hasta el momento, la cerámica más antigua es una perteneciente a la costa atlántica, de 6.400 años de antigedad. el caso es que los restos hallados en el valle medio del río porce estaban tan húmedos y frágiles, que para que llegaran con vida a medellín debieron ser transportados dentro de los bloques de tierra donde se encontraron.

Ahora los restos están sanos y salvos en el museo de la universidad de antioquia. con esta institución las empresas públicas contrataron el desarrollo del programa de arqueología de rescate porce II.

En 1991 comenzó la identificación de yacimientos y se detectaron 228, pero por razones de tiempo y de importancia se eligieron 28 para la excavación definitiva.

También hacen parte de la recuperación de la historia de la zona de influencia del embalse, tres enormes piedras grabadas con espirales, líneas curvas y figuras humanas, que si bien no estaban bajo tierra, fueron talladas por integrantes de las antiguos habitantes de la región. Cada una de ellas será techada para que los trazos se conserven y puedan ser curioseados por quienes en un futuro visiten la periferia del embalse.

Desde el punto de vista antropológico, es la primera vez que durante la construcción de una hidroeléctrica se da en forma la excavación de la zona de influencia, con la idea de reconstruir la historia de las comunidades que habitaron la zona. En cercanías al embalse quedará un lugar para la exhibición constante de una muestra de los vestigios.

(ver mapa de ubicación) En Bello, más entierros En el barrio La Primavera de Bello, norte del Valle de Aburrá, también fueron encontrados recientemente varios entierros indígenas, en momentos en que se movía la tierra para la construcción de una unidad residencial.

Los entierros se recuperaron en un 60 por ciento a pesar del saqueo que hicieron los habitantes del sector, cuando se enteraron del hallazgo. Incluso, algunos fueron agresivos con el equipo de rescate. Como siempre, esperaban encontrar oro.

Sin embargo, cuando se les explicó que los entierros servían para reconstruir la historia de las antiguas comunidades de la zona, muchos devolvieron las vasijas de cerámica que se habían llevado para sus casas.

Los restos hallados dentro de ellas corresponden a unos 1.300 años de antigedad, y según Gustavo Santos, director del rescate, pertenecen a sociedades agro-alfareras. El sitio donde vivían era el mismo donde enterraban a sus muertos. Algunos restos aparecen cremados (entierros secundarios) y otros no.

En manos de la administración de Bello está el proyecto para el posible estudio de los materiales. Si éste se aprueba, los restos orgánicos serían enviados a Miami para que les hagan el estudio del Carbono 14, para conocer la antigedad.

Lo que sí se distingue por el momento son dos estilos de cerámica. Uno de ellos es el marrón-inciso, de decoración fina. Muy característico de los hallazgos en el cañón del Cauca hasta el norte de Antioquia.