Archivo

DEMASIADO CARITATIVA PARA SER VERDAD

Realmente era demasiado bueno para ser verdad. La Foundation for New Era Philantropy, que prometía duplicar el dinero de cientos de instituciones sin fines de lucro, solicitó ayer acogerse a las leyes de bancarrota de Estados Unidos.

16 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Y el mundo de las organizaciones caritativas tiembla.

El trámite, iniciado ante el tribunal federal de bancarrota de Filadelfia, podría dejar tambaleantes a cientos de organizaciones de caridad _incluidos museos, grupos cristianos evangélicos y organizaciones de asistencia internacional_ que habían confiado su dinero a New Era ante su promesa de generar un rendimiento del 100% en un plazo de seis meses.

Ayer no fue posible ubicar al principal ejecutivo de New Era, John G. Bennett Jr. Pero los abogados de la organización dicen que Bennett, en una dramática reunión con su personal el sábado, reconoció que el grupo anónimo de donantes que supuestamente formaba la fuente de los fondos de New Era no existía.

De hecho, los abogados de la firma Dechert, Price & Rhoads dicen que han establecido que Bennett organizó un fraude financiero de enormes proporciones. Dicen estar en contacto con la Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU. (SEC) y con la fiscalía federal de Filadelfia, en representación de su cliente.

El documento presentado ante el tribunal de quiebras expresa que New Era tiene activos calculados en US$80 millones, pero que debe una suma que podría ascender a US$551 millones a grupos y particulares que le entregaron dinero, con la esperanza de que los ricos y anónimos donantes de New Era igualaran la cifra. El documento menciona a 300 acreedores cuyos depósitos no tienen aval.

A medida que se difundía la noticia, los acreedores _que incluyen a la Universidad de Pennsylvania, varias universidades menores, iglesias y otras instituciones sin fines de lucro_ parecían estar en estado de shock. Mientras tanto, a algunos de los empleados de New Era se les ofreció servicios de psicólogos.

Es el peor de todos los panoramas posibles] y es una triste historia para la comunidad de instituciones sin fines de lucro , dice Gregory Capin, contador de Indianapolis, que atiende a una docena de clientes que entregaron dinero a New Era.

La lista de víctimas potenciales incluye a unos 150 filántropos adinerados, incluidos algunos nombres famosos de Wall Street, que habían depositado su dinero en las arcas de New Era en la creencia de que la entidad de caridad solicitaría donaciones similares a su supuesto grupo de donantes anónimos, que se sumarían a los fondos de las entidades sin fines de lucro. La intención de las víctimas era utilizar este recurso para duplicar sus contribuciones a otros grupos caritativos.

Oh, cielos, no lo puedo creer , dijo John C. Whitehead, ex copresidente del directorio de Goldman Sachs, que le había dado casi US$1 millón a New Era. En general soy muy escéptico en cuanto a este tipo de cosas y me cuesta creer que me tomaron por un tonto .

John Templeton, el acaudalado gestor de fondos de inversión que fue fiduciario de la subsidiaria londinense de New Era, expresó su apoyo a Bennett, quien _al igual que Templeton_ tiene muy buenas conexiones con los círculos de las organizaciones caritativas cristianas. Desde un hotel de Londres, manifestó su sorpresa por la presentación ante el tribunal de quiebras, pero ratificó su confianza en Bennett: Creo que Bennett] va a tener respuestas satisfactorias, y a medida que la gente comience a conocerlo, creo que tendrán de él la misma opinión que tengo yo .