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VUELVE LA TENSIÓN CON VENEZUELA

Otra vez, las relaciones con Venezuela han vuelto a ponerse difíciles.

16 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Esta vez hay varios elementos: La orden de captura que impartió contra un policía venezolano la Fiscalía General de la Nación. Es señalado de ser miembro de una banda dedicada a estafar a quienes habían comprado, en Colombia, autos robados en Venezuela. Otro elemento es la acusación del vicefiscal, Adolfo Salamanca, contra el embajador de Venezuela en Bogotá, Abdón Vivas Terán.

Y por último, la tensión se acrecentó con las declaraciones del canciller del vecino país, Miguel A. Burelli, en el sentido de que Colombia no colabora en la devolución de los vehículos robados, que se supone son 60 mil.

El ministro de Relaciones Interiores de Venezuela, Ramón Escovar Salom, sin embargo, declaró ayer que desconocía las actividades que el comisario venezolano Eduardo Iglesias realizaba en Colombia.

Desconozco las actividades de Iglesias, pues las labores que cumplió en Bogotá pudieron ser diversas y anteriores a la actuación de este gobierno (del presidente Rafael Caldera), por lo que sería un poco aventurado de mi parte calificar su labor de buena o mala , dijo.

Agregó que esta posición no expresaba falta de solidaridad sino discreción pues no puedo opinar hasta que no vea los hechos .

El Ministro sostuvo que él desconocía detalles del trabajo de Iglesias y de su relación con la Disip, que no sabe si el comisario fue amenazado, si estaba cumpliendo con su trabajo o si pidió protección.

Son actuaciones de la policía y en eso no intervengo directamente. Aunque la Disip esté a cargo de mi despacho no estoy al tanto de todos los procesos policiales del país, pues esa no es mi función , sostuvo.

En referencia a los vehículos robados en Venezuela que aún permanecen, y circulan libremente, en Colombia, Escovar criticó que, habiendo un proceso convenido con Colombia para facilitar la recuperación de los automóviles, hasta ahora ese procedimiento no se haya podido definir ni desarrollar.

Es muy importante ir al fondo del asunto y no perder de vista que el punto central es la recuperación de los autos robados en Venezuela, lo que no depende de Iglesias ni de ningún otro, sino de la colaboración de los dos gobiernos .

Pardo precisa Entre tanto, el canciller colombiano, Rodrigo Pardo, se refirió ayer al tema. Para el funcionario hubo errores de procedimiento de la Fiscalía colombiana en el caso de Iglesias pues, según las normas diplomáticas, los asuntos bilaterales se tratan de Cancillería a Cancillería y aquí se han hecho declaraciones, se han fijado posiciones públicamente sin hacerlas a través de los conductos regulares .

Pardo reiteró, sin embargo, que el problema del robo de carros es un fenómeno de mafias binacionales que operan tanto en Colombia como en Venezuela y que, por lo tanto, no es simplemente culpa de uno de los dos países sino en el cual hay una corresponsabilidad y por eso se requiere de un trabajo conjunto .

Para el funcionario, las fuertes reacciones que contra Colombia se han lanzado en el vecino país hay que mirarlas desde dos ópticas. Yo distinguiría la posición oficial y las posiciones que a título personal han hecho los congresistas. En realidad, lo que ha sido expresado como posición oficial es que el Gobierno está dispuesto a seguir colaborando, no sólo en el tema del robo de vehículos, sino en que se ejecute la investigación contra el señor Iglesias .

Agregó el Canciller que lo lamentable de todo esto es que el señor Iglesias estaba aquí para trabajar precisamente en eso y terminó, según la Fiscalía de Colombia, involucrado en el propio hecho delictivo .

Aclaró que si Colombia no ha entregado los vehículos recuperados a las autoridades venezolanas es porque tenemos problemas de tipo legal pues nuestro Código Penal y nuestra Constitución establecen unas limitaciones para la devolución de esos vehículos y nosotros nos tenemos que mover dentro de la Constitución y la Ley de Colombia .

Con respecto al número de vehículos robados en Venezuela, que según la prensa de ese país ascienden a 60 mil, Pardo García-Peña se mostró desconfiado de la veracidad de esa cifra.

Burelli advierte Su homólogo venezolano, Miguel Angel Burelli, también se pronunció sobre el tema. Advirtió el canciller venezolano que las relaciones con el Gobierno colombiano estarán siempre enturbiadas si no hay una entrega de los vehículos robados en territorio venezolano, que circulan en Colombia.

Todo lo que ocurra de aquí en adelante en las relaciones colombo-venezolanas tendrá como telón de fondo la insatisfacción de los venezolanos por la no devolución de los carros robados , recalcó Burelli Rivas.

Al mismo tiempo, el jefe de la diplomacia venezolana dijo que cualquier convenio sobre devolución de vehículos robados será inútil sin la voluntad del Gobierno colombiano a entregarlos.

Comentó que el acuerdo sobre el tema que está en discusión en el Congreso de Colombia es débil y sólo la autoridad y disposición de los gobiernos lo harán fuerte.

Las leyes generalmente son muy buenas, pero los ejecutores, a veces no son tan buenos. Y de un convenio malo, podemos hacer una práctica buena, si hay la voluntad política de Colombia de colaborar con Venezuela a fin de devolver todos los vehículos, cuya procedencia ilegal se ha demostrado , acotó.

Llegan los emisarios Entretanto, una comisión especial de la Fiscalía venezolana llegará hoy a Bogotá para enterarse de la investigación que adelanta su homóloga colombiana sobre los hechos delictivos, en los cuales aparece involucrado el miembro de los Servicios de Inteligencia y Prevención, Disip.

El fiscal general de Venezuela, Iván Darío Badell comisionó al director general de los servicios jurídicos de ese despacho, Marcel Marcano López, y al fiscal décimo con competencia plena, Rómulo Villalba, quienes serán recibidos por el fiscal general colombiano Alfonso Valdivieso Sarmiento, con el objeto de obtener información sobre los cargos imputados a Iglesias.