Archivo

NO DEJÓ TÍTERE CON CABEZA...

Si me encuentro en idéntica forma que en la Vuelta a Romandía, no hay quién me gane el Giro , amenazó hace ocho días el suizo Tony Rominger, del equipo Mapei-GB. Y, sí: está igual de bien preparado, tal y como lo demostró en los 19 kilómetros contrarreloj individual disputados ayer, en los que demolió a sus rivales.

15 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Porque no quedó títere con cabeza después de la apabullante arremetida de Rominger, que se dio el lujo de sacar más de dos segundos por kilómetro (ver cuadro adjunto) a su más inmediato perseguidor. Se inclinaron todos, inclusive el descolorido ruso Evgueni Berzin (Gewiss), vencedor de 1994, que cedió 55 segundos, una diferencia escandalosa para una distancia tan corta.

Después de salir prudentemente por las carreteras húmedas a causa de la lluvia que cayó durante toda la jornada, Rominger aumentó la diferencia sobre todo en la subida hacia Asís, una cuesta tendida de 5 kilómetros de longitud.

Lo prioritario era evitar una caída en los primeros kilómetros. Luego di al máximo en la subida. Terminé un poco cansado, pues la carrera fue dura en la primera etapa, pero estoy contento con el resultado y con la actitud del público, muy deportivo. En todo caso, no quiero comenzar a oír que ya he ganado el Giro , declaró Rominger.

Con 34 años, el suizo, quinto corredor de su país en vestir la casaca rosada (después de Fritz Schaer, Hugo Koblet, Carlo Clerici y Urs Freuler) se apoderó por primera vez de las riendas del Giro. Pero ya anunció que no la defenderá a cualquier precio, so pena de sacrificar a su escuadra. No tengo un equipo para sostener la camiseta rosada en las etapas de terreno plano , afirmó.

Y ahí, en esas declaraciones, puede estar la clave de la carrera para lo que resta. Que Rominger halla atropellado de esa manera a sus rivales no es más que una muestra de que el suizo es consciente de las debilidades de su equipo. Entonces, lo más conveniente para afrontar la alta montaña es acumular una ventaja que le permita darse ciertos lujos.

Tal y como sucedió las tres veces que ganó en España, Rominger intenta cimentar su triunfo en la contrarreloj, para confirmarlo más tarde en la montaña. Claro que en la carretera debe haber una diferencia, que Rominger conoce, y de ahí las precauciones: si bien el lote español es resignado y derrotista, los italianos se caracterizan, precisamente, por su combatividad, su estilo aguerrido y su capacidad para luchar hasta el último pedalazo.

Entonces, es presumible que al suizo no le harán fácil la vida. Con un agravante: la casi la mitad del lote (unos 85 pedalistas) acumulan ya retrasos considerables, superiores a los diez minutos. Y eso en la práctica significa que los equipos perjudicados los emplearán para propiciar fugas, un río revuelto en el que más de un pescador puede sacar ganancia.

Porque Rominger y sus escuderos pueden controlar a uno, a dos, a tres, hasta a cinco contendores, pero también podrían ser víctimas de las alianzas ocasionales.

En todo caso, lo realizado ayer por Rominger es para quitarse el sombrero. Después de un esfuerzo tan exigente como el del sábado, en unas condiciones climáticas adversas (lluvia incesante y ventiscas ocasionales) y en una distancia que no propiamente le favorecía, el suizo consiguió abrir una brecha importante ante sus principales rivales.

Maurizio Fondriest (a 47s), Berzin (a 55s), Piotr Ugrumov (a 1m 08s), Massimiliano Lelli (a 1m 10s), Pavel Tonkov (a 1m 12s), Claudio Chiappucci (a 1m 51s) y los colombianos Oliverio Rincón (a 2m 41s) y Nelson Cacaíto Rodríguez (a 3m 25s), tendrán que ingeniárselas para vencer la que, se prevé, resultará una dura resistencia por parte del hombre que vino decidido a ocupar el trono que Miguel Induráin dejó vacante.

Hoy, la tercera etapa unirá Spoletto y Marotta sobre 161 kilómetros, con un puerto de montaña de tercera categoría como principal dificultad.

(Resultados: ver Cifras) Oso colombiano Asis, Italia Decepción, desencanto, desilusión, desengaño, fiasco, chasco, frustración y fracaso son algunos de los términos que uno encuentra en el diccionario de sinónimos y que sirven para reflejar a la perfección el sentimiento que reina en Colombia tras los primeros 224 kilómetros del Giro de Italia.

Seis de los nueve representantes nacionales perdieron entre diez y 18 minutos en la primera etapa, rezagados en un premio de montaña de tercera categoría! El flamante bicampeón de la Vuelta a Colombia, José Jaime Chepe González, ya acumula un retraso de 14m 44s, y solo la tercera parte de la delegación quedó con posibilidades de destacarse en la general.

Inexplicable desde todo punto de vista, porque si algo se había pregonado en la víspera es que Colombia llevaba a lo mejor de que dispone en la actualidad.

Van solo 224 de los 3.806 kilómetros de que consta la prueba y ya el globo se desinfló. Ojalá las cosas mejoren, porque, por lo pronto, se está cocinando el mayor oso de los últimos tiempos, solo comparable con el de la Selección en el Mundial USA-94.

LA TABLA DE LA ETAPA CorredorTiempoPorcentaje 1. Rominger25m 05s--- 2. Sorensena 47s2s 47c 3. Fondriesta 47s2s 47c 4. Casagrandea 51s2s 68c 5. Berzina 55s2s 89c 6. Ugrumova 1m 08s3s 57c 7. Lellia 1m 10s3s 68c 8. Bellia 1m 10s3s 68c 9. Tonkova 1m 12s3s 78c 10. Cipollinia 1m 20s4s 21c 14. Breukinka 1m 38s5s 15c 19. Chiappuccia 1m 51s5s 84c 44. Hampstena 2m 26s7s 68c 51. Montañaa 2m 32s8s 00c 61. De las Cuevasa 2m 41s8s 47c 62. Rincóna 2m 41s8s 47c 67. Buenahoraa 2m 44s8s 63c 94. Camargoa 3m 05s9s 73c 101. Aguirrea 3m 11s10s 05c 122. Rodrígueza 3m 25s10s 78c 126. Muñoza 3m 26s10s 84c 153. Farfána 3m 47s11s 94c 182. Gonzáleza 4m 19s13s 63c