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EL AUTOR DE EVITA QUIERE CONQUISTAR HOLLYWOOD

El compositor de musicales más exitoso del mundo quiere conquistar Hollywood, y mientras tanto crear uno de los mayores imperios de la industria del espectáculo.

05 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

El británico Andrew Lloyd Webber ya se ha ganado el corazón de los espectadores con sus legendarios musicales, como Evita, El Fantasma de la Opera, Cats, Jesucristo Superstar y su éxito más reciente, Sunset Boulevard, que se presenta en Broadway con Glenn Close como protagonista.

La idea de Webber es simple: si a la gente le gustó el musical, entonces le encantará la película, también querrá comprar el CD, visitar el hotel de Las Vegas inspirado en los musicales y comprar los juguetes y juegos basados en los personajes de las obras.

Queremos que esto se convierta en una compañía de espectáculos grande, dinámica y poderosa , dice Patrick McKenna, ex contador de Touche Ross que ahora maneja la compañía inglesa de Lloyd Webber, Really Useful Group.

En pocas palabras, Lloyd Webber quiere convertirse en el próximo Walt Disney. No sólo el creador de inolvidables personajes, sino también de un conglomerado de espectáculos a nivel mundial.

Son sus planes ambiciosos? Lloyd Webber conoce de primera mano lo difícil que puede ser Hollywood, con los problemas que ha enfrentado para producir las cinco películas en las que trabaja, para algunas de las cuales el financiamiento todavía está en el aire.

Pero es difícil equivocarse con alguien con un historial como el suyo. Really Useful _cuyo 70% está en manos de Lloyd Webber_ ha generado US$4.000 millones con sus musicales, que han visto más de 100 millones de personas. Ex alumno de la Universidad de Oxford, el compositor de 47 años ha amasado una fortuna personal que se calcula en US$500 millones. Actualmente, la mitad de las ventas de taquilla en Broadway provienen de producciones de Lloyd Webber.

La idea ahora es exprimir comercialmente cada nota de sus musicales.

Por ejemplo, Really Useful creó hace poco una división de juegos y videos. En lugar de vender camisetas o vasos de Cats en el teatro, la compañía lanzará una serie de productos ligados a los shows, desde muñecas hasta libros para colorear.

Para no tener que pagar el 15% de los ingresos por los musicales a los dueños de los teatros, el compositor está construyendo los suyos.

En Alemania y Suiza ya están en construcción y las negociaciones para crear una empresa conjunta que administre un hotel y un teatro en Las Vegas están a punto de concretarse.

A manos llenas Lloyd Webber no ha escatimado gastos. Su residencia es el Bel Air Hotel, de Los Angeles, donde las suites cuestan US$2.500 diarios. Organiza fiestas para sus amigos hollywoodenses en Sydmonton Court, su hacienda de 1.600 hectáreas en las afueras de Londres. Y cuando no está en Hollywood, recorre el mundo buscando escenarios para sus películas.

Aunque Lloyd Webber declinó ser entrevistado, fuentes cercanas dicen que reconoce que el éxito está lejos de ser seguro. De hecho, muchos creen que sus conexiones y experiencia no resolverán el mayor problema: las películas, en su versión musical, son un fracaso.

Muy pocas películas han generado ganancias desde All that Jazz hace 16 años.

Pero los seguidores del legendario compositor advierten que no se debe subestimar su genio. No hay un estudio en Hollywood que no estaría interesado en producir un musical de Lloyd Webber .