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FÚTBOL, DE LA EVOLUCIÓN AL FRACASO...

Fracaso es una palabra con cabida en el léxico deportivo tanto como victoria. Y sobre su significado se han escrito muchas cosas. Se acuñan frases: la grandeza de un hombre empieza por sus fracasos , dicen unos. El fracaso es el principio de las victorias , aseguran otros. El fracaso dignifica posteriormente las hazañas . En fin. Para los colombianos es un simple motivo de burla aquello de que perder es ganar un poco . Así somos.

14 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Y tal como todos nos subimos al tren de la victoria para celebrar la evolución futbolística colombiana a nivel mundial, hoy con con la más descarada displicencia le damos la espalda al trabajo de demolición que se quiere hacer con ese edificio que se construyó a través de una década. Ahora resulta que todo se rotula con el síndrome USA-94 . Y punto. Por qué será que a los triunfos les sobran padres y a las derrotas les faltan papás? La Federación Colombiana de Fútbol debe hacer un alto en el camino para analizar sobre un tema que ya es preocupante...

En 1992, se relevó a Carlos Piscis Restrepo por Reinaldo Rueda en la selección juvenil que iba al Mundial de Australia. El cambio de técnico, de mentalidad, de sistema de juego, de jugadores solo podía originar una cosa: fracaso.

En 1993 se permitieron actos de indisciplina en la Selección Colombia de mayores cuando se estaba en plena eliminatoria. Actos similares se habían visto en la escuadra olímpica desplazada a Barcelona.

En 1994, tras el escándalo del Mundial-94 (más allá del fracaso deportivo), con acusaciones a diestra y siniestra, con sacadas de cuerpo a la responsabilidad, no hubo finalmente un juicio, obviamente tampoco hubo acusados y, mucho menos, culpables. Y se optó por la misma línea.

También nombraron para la sub-23 y la juvenil a técnicos que fracasaron en su equipo profesional (finalmente cayó al descenso) y como asistente a uno que han intentado promocionar desde el 90, pero al que esos mismos dirigentes no le han soltado su equipo en el rentado.

Y se configura el cuadro con la sub-17 con un técnico dos veces marginado de la Liga del Valle. En una reunión de comité ejecutivo de la Federación, alguien protestó cuando se colocó este nombre sobre el escritorio. Son hechos puntuales, escuetos, que llaman a una reflexión, desprovistos de prevenciones, de delirios de persecución, rasgos que suelen aflorar para desviar las temáticas en nuestro medio.

Un llamado no solo para la dirigencia sino igualmente para el periodismo, al que le cabe gran culpa de este mal. Porque se ha preferido colocar por delante el sentimiento (amistad o animadversión), también el sentido comercial (Ardila Lulle o Santodomingo) para criticar o defender, dejando a un lado la objetividad en los análisis.

Sí. El fracaso es el principio de grandes cosas. Pero no lo tomemos tan a pecho...