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SUBOFICIALES DEL EJÉRCITO VINCULADOS A UN ATRACO

Una patrulla de la Policía evitó el robo a un asadero el pasado viernes en Bogotá. Dio de baja a uno de los asaltantes y dejó heridos a otros dos.

14 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Pero para sorpresa de todos, los asaltantes resultaron ser suboficiales del Ejército Nacional.

Los hechos ocurrieron el sábado en la noche en el asadero El Brasero Rojo, ubicado en la calle 3 No. 58-37, en el barrio Trinidad Galán.

Según uno de los trabajadores del lugar, hacia las 6:15 de la tarde llegaron tres hombres con corte militar y pidieron tres cervezas, luego otras tres, hasta completar 12 .

Luego, hacia las 7:30, uno de los tipos entró al baño, salió con un arma y encañonó al cajero, otro le hacía la segunda y un tercero montó guardia en la puerta , dijo el empleado.

De inmediato le ordenó al cajero entregar la plata existente. Este sacó los 350 mil pesos de la venta del día y se los pasó al asaltante , dijo la fuente.

De acuerdo con otro de los testigos presenciales, los hombres emprendieron la huida en un taxi Lada amarillo que pararon en la calle, con tan mala suerte que en esos momento pasaba una patrulla del F-2, y a las dos cuadras se armó el tiroteo .

Aunque aún no se ha podido esclarecer quién transportó a los suboficiales heridos al Hospital Militar, lo cierto fue que uno de los sindicados ingresó a las 9:40 de la noche y los otros dos lo hicieron a las 10:10 de la noche.

El primero en ingresar al Hospital fue el cabo Humberto Carrillo Godoy, que niega haber estado en el lugar del atraco y afirma que él fue víctima de un atraco a las 6:50 de la tarde, en el barrio San Jorge Central, y que posteriormente fue trasladado al centro asistencial por su novia, Blanca Castillo.

Ante la confusa versión, las autoridades tratan de establecer si Carrillo Godoy efectivamente fue víctima de un atraco o no. Si es cierto, hay un fugitivo , dijo una fuente militar.

A las 10:10 llegaron al centro médico los también cabos primeros David González Alarcón y Jesús Bravo Bustos.

González Alarcón arribó con una herida de bala en el cráneo. Fue llevado a la sala de resucitación y allí murió.

A su vez, Bravo Bustos, presentaba una herida con arma de fuego en el cuello y otra en el brazo izquierdo. Esa misma noche fue operado, y salió de cirugía a las 8:30 de la mañana siguiente.

Ayer, ante la gravedad de los hechos, el comando de la Décima Tercera Brigada comisionó al juez 113 de Justicia Penal Militar para que adelante la respectiva investigación, con el fin de establecer la veracidad y responsabilidad de los hechos .