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POLÍMEROS CONTRA LOS TUMORES

El científico israelí Abraham Domb, experto en química de la Universidad Hebrea de Jerusalén, ha inventado una nueva técnica para combatir los tumores cerebrales que, básicamente, consiste en implantar polímeros, en forma de cápsulas o tabletas, impregnados con medicamentos utilizados en quimioterapia. El proceso de debe realizar una vez que el neurocirujano ha extirpado el tumor maligno. Las tabletas se desintegran lentamente y acaban con las células cancerígenas que no se han extirpado para no poner en peligro el funcionamiento del cerebro, y las eliminan sin entrar en la corriente sanguínea o el resto del organismo.

15 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Esto soluciona el problema planteado por la quimioterapia que, al aplicarse por medio de una infusión y entrar en la corriente sanguínea, es tóxica, y, por otro lado, mata células sanas, además de las cancerosas.

Según Domb, los polímeros permiten aplicar una farmacoterapia específica. Dicho de otro modo, es un cauce para que los medicamentos traten sólo aquello para lo que se les ha programado .

Por ejemplo? Tomemos el caso de un tumor canceroso en el cerebro. El neurocirujano que lo opera tiene que hacerlo con sumo cuidado, y no puede extirpar el tumor en su totalidad por temor a eliminar tejidos sanos y causar un daño irreversible al cerebro. En consecuencia, alrededor del lugar del que se extrajo el tumor quedan inevitablemente células cancerosas que, al igual que las ramas de un árbol, vuelven a multiplicarse. Pero no se pueden aplicar directamente sobre el tejido canceroso medicamentos anticancerígenos por temor a que esos dañen el tejido sano del cerebro. Tras la operación, el neurocirujano simplemente suele tapar el orificio creado por la extirpación del tumor con un relleno biodegradable . Después, el paciente tiene que someterse a quimioterapia, lo que inunda todo su organismo con medicamentos tóxicos, que deberían llegar sólo al cerebro y actuar sobre las células can cerosas .

Qué otras desventajas tiene la quimioterapia convencional? La quimioterapia tiene muchos efectos secundarios y, en muchos casos, la cantidad de medicamentos que llegan específicamente al lugar en el que se encuentran las células cancerosas es muy pequeña .

En qué consiste su técnica? Se basa en el principio de localizar el tratamiento en el lugar exacto en el que se encuentran las células cancerosas, lo que aumenta la posibilidad de recuperación porque es específico y, al mismo tiempo, permite que se suministre una dosis mayor de medicamentos anticancerígenos. Para ello, se encapsulan medicamentos anticancerígenos en un material de polímeros biodegradable. Una vez extirpado el tumor, se coloca una media de ocho minúsculas cápsulas o tabletas ovales con el medicamento en la cavidad. Mi descubrimiento consiste en haber dado con un polímero que, además de ser biocompatible y no tóxico, se descompone con facilidad en forma gradual y en un periodo de tiempo similar al de la duración del tratamiento previsto, y no más .

Cómo funciona? El tratamiento localizado comienza a actuar inmediatamente, y en él una alta concentración de medicamentos anticancerígenos queda en la superficie, en tanto que una cantidad mucho menor se aleja del lecho del tumor para atacar las pocas células cancerosas que han penetrado el tejido sano. Al cabo de alrededor de un mes, la base polimérica se disuelve o descompone completamente en el organismo .

Cuál es la ventaja de los polímeros? Su ventaja consiste en que se descomponen en el organismo en elementos no tóxicos, y se eliminan en forma gradual, de modo que no hay necesidad de quitarlos después de haber cumplido su cometido. Los que utilizamos están hechos de un material sintético biodegradable llamado polianhídrido que, a diferencia del poliéster, se descompone en menos tiempo. En mi técnica he empleado el Gliladel, que se aplasta hasta quedar convertido en polvo y se mezcla con un medicamento anticancerígeno antes de ser convertido en cápsulas.

Qué resultados concretos ha tenido su nueva técnica? Los más de 300 experimentos clínicos que hicimos han arrojado resultados muy alentadores. Al aplicar las cápsulas poliméricas no ha habido efectos tóxicos, y la esperanza de vida de los pacientes aumentó al menos el doble. También mejoró su calidad de vida .