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EL TNP ASEGURÓ AL PLANETA

Un tratado global que aspira a detener la expansión de las armas nucleares y eventualmente borrarlas de la faz de la tierra fue renovado esta semana indefinidamente. Pero, contribuye el Tratado de No proliferación Nuclear (TNP) a la seguridad del planeta?

14 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Quizá. La era nuclear, que comenzó hace 50 años cuando Estados Unidos lanzó dos bombas atómicas sobre Japón, todavía está llena de peligros pese al fin de la Guerra Fría.

En el mundo existen países que cuentan con arsenales nucleares secretos y quizá otros con ambiciones similares. El tráfico nuclear se ha convertido en un gran problema desde la desaparición de la URSS en 1991, lo que ha dado paso a la aterradora posibilidad de realidad de que los países y los grupos terroristas obtengan fácilmente el material y el conocimiento necesario para construir armas atómicas.

Se sabe que países como Irán, Irak y Corea del Norte buscan el arma atómica y que India, Pakistán e Israel ya cuentan con ella. Paralelamente, muchos países dudan que las llamadas grandes potencias nucleares (Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Gran Bretaña) se desarmen completamente como lo dispone el tratado.

Para los grupos ecologistas y la mayoría de los países No Alineados extensión indefinida equivale a riesgo indefinido . Y durante la conferencia realizada en Nueva York trataron de condicionar una prórroga a compromisos claros para una auténtica no proliferación y para la reducción de los arsenales existentes.

En efecto. La prórroga no es garantía de grandes logros. Los mecanismos de verificación e inspección de TNP están sujetos a la aprobación del país investigado y de hecho, nada indica que los cinco grandes reduzcan drásticamente su arsenal.

Sin embargo, la decisión en el seno de la ONU es signo de una voluntad política, que aunque no es unánime, tiene un respaldo considerablemente mayor que en años anteriores.

Esta voluntad política puede no representar grandes pasos, pero fenómenos como el contrabando nuclear están despertando la conciencia de grandes y chicos sobre la necesidad de tener mejores mecanismos de control e inspección para evitar la proliferación.

Es destacable, por ejemplo, que en Nueva York se haya acordado comenzar a discutir la posibilidad de prohibir la producción de plutonio enriquecido, material clave para la fabricación de armas nucleares, como estrategia para disminuir las posibilidades de proliferación.

Falta mucho, no cabe duda. Pero la prórroga indefinida es expresión de una voluntad cada vez más firme de evitar que este planeta se siga llenando de armas nucleares.