Archivo

MARÍA PIEDAD MOSQUERA

La semana pasada, quienes realizaron trámites de tránsito se enfrentaron cada día a un problema distinto. El lunes, en la seccional de Alamos, continuaban dañadas las máquinas que producen los pases y, por eso, los bogotanos debieron esperar cerca de tres horas y media, sin recibir ningún tipo de orientación por parte de la Secretaría de Tránsito, a cargo de María Piedad Mosquera, y en medio de un desorden de grandes proporciones.

14 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

El martes, el sistema de computadores sufrió una caída y la atención se retrasó por más de dos horas. El miércoles, varias de las personas que pagaron oportunamente sus impuestos aparecieron en las pantallas de la Secretaría de Tránsito como deudores morosos. Y el jueves, aunque no se presentaron problemas de equipos ni caída en el sistema, continuaron las largas filas para realizar los trámites.

Lo peor de todo es que no hay esperanza de que se acaben las colas interminables porque, como informó la misma entidad, no tiene la infraestructura ni el personal para evacuar a toda la gente que llega.