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EL BANANO ESTÁ ENTRE DOS FUEGOS

La insustria bananera de Colombia está al borde de sumirse en una grave crisis. La razón está en que Estados Unidos y la Unión Europea (UE) buscan defender los intereses que sus multinacionales tienen en el negocio.

14 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

El país quedó expuesto a fuertes sanciones comerciales por parte de Estados Unidos por haber aceptado un acuerdo, mediante el cual, la UE le otorgó a la agroindustria bananera una cuota de exportación que afectó, supuestamente, a las comercializadoras norteamericanas.

Colombia quedó en el fuego cruzado entre Estados Unidos y la Unión Europea. Una sanción de Washington sería fatal para la agroindustria bananera.

El futuro de la agroindustria bananera colombiana se decidirá en la Casa Blanca.Antes de junio, Mickey Kantor, representante de Comercio de los Estados Unidos, anunciará si le aplica o no sanciones a Colombia por haber firmado un acuerdo bananero con la Unión Europea (UE) que, según él, afectó a las grandes comercializadoras estadounidenses.

Colombia quedó en la mitad de una disputa comercial entre Estados Unidos y la UE. Las dos grandes potencias están interesadas en defender los intereses de sus multinacionales comercializadoras de banano y de ex colonias europeas.

En el fuego cruzado también están Costa Rica, Ecuador, Honduras, Guatemala, Venezuela, Panamá, Nicaragua y México.

En 1993 se desató el conflicto: la UE restringió su mercado como resultado de su unión comercial.

El efecto directo se sintió en América Latina. La dificultad de vender en Europa provocó una sobreoferta y caída de los precios en el resto del mercado mundial (especialmente en Estados Unidos).

Por ello surgieron huelgas en Centroamérica y Colombia, cierre de cultivos, productores en la ruina e inclusive fueron arrasadas miles de hectáreas por enfermedades, como la Sigatoka Negra.

El presidente de la Asociación de Bananeros de Colombia (Augura), Juan Diego Vélez Maya, alertó este fin de semana al Gobierno sobre el posible derrumbe de la industria si Estados Unidos sanciona a al país por haber firmado un acuerdo sobre la fruta con la Unión Europea (UE).

La preocupación no es infundada. Según analistas, tendría que ocurrir algo excepcional para que Estados Unidos no utilice su garrote comercial preferido: la Sección 301 (ver recuadro).

Europa empezó La guerra fue activada por la UE en julio de 1993 con las restricciones a las importaciones de la fruta latinoamericana impuestas con el reglamento 404 (ver recuadro).

La UE demostró en ese momento, como Estados Unidos lo hace ahora, que le importaba más el bienestar de un puñado de sus empresas que el de miles de personas en América Latina , dijo un empresario colombiano.

Si el argumento de la UE fue defender la producción de mala calidad de sus ex colonias, lo cierto es que cinco o seis importadores franceses y españoles, ligados a las élites políticas de sus países, se han quedado con una buena tajada del negocio bananero , dijo un productor de Santa Marta.

Aparte de los consentidos importadores de fruta de las ex colonias de Asia, el Caribe y el Pacífico (Países ACP), en la UE existen 14 empresas que importan banano latinoamericano.

En los países de la Unión Europea (UE) hay importadores enriquecidos que no conocen ni una mata de banano , dice el ex funcionario de la Unión de Países Exportadores de Banano (UPEB), Antonio Restrepo Botero.

Pero también existen en Europa comercializadoras grandes de la fruta. Una de las más conocidas es Fyffes, de Irlanda. En Costa Rica tienen inversiones otras como Geest Caribbean y Jamaica Producers.

Colombia respondió La réplica por las restricciones europeas no se hizo esperar. Colombia, Costa Rica y otros países latinoamericanos llevaron el caso al Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT), que falló dos veces en favor de los países demandantes.

Aunque los fallos del GATThoy Organización Mundial de Comercio (OMC)no eran de cumplimiento obligatorio, si significaron un triunfo moral y político para Colombia y Costa Rica.

Sin dejar de proteger a sus ex coloniasy a sus empresas la UE diseñó el Acuerdo Marco, que calmó a Colombia y Costa Rica. Políticamente representó quitarse encima demandas en el GATT y ante la nueva OMC.

Entonces la UE le concedió a Colombia una cuota de 21 por ciento sobre la cuota global de fruta fijada para América Latina.

La cuota es de 2,5 millones de toneladas para este año.

Algunos tienen dudas Con esa medida se aseguraban buenos precios para una parte de las exportaciones.

Sin embargo, algunos no dejan de tener sus dudas sobre el Acuerdo Marco, bajo el siguiente razonamiento: Colombia exporta al mundo un promedio de 85 millones de cajas. De este volumen, entrarán a la UE, según el Acuerdo Marco, 21 millones de cajas con buenos precios.

La inquietud es: Qué pasará con las restantes 64 millones de cajas? Los productores no creen que se irán a Estados Unidos a sobresaturar aún más ese mercado. Hoy se exporta a pérdida a ese mercado.

Estados Unidos al ataque El Acuerdo Marco dejó por fuera del jugoso mercado europeo a las transnacionales de Estados Unidos y la guerra bananera se ha hecho realidad.

Chiquita pidió al Gobierno de su país que la defendiera de una supuesta discriminación de la UE y en la asignación de cupos para exportar a Europa desde Colombia y Costa Rica.

Estados Unidos decidió iniciar a finales del año pasado una investigación con la Sección 301. Y quedaron en capilla la UE, Colombia y Costa Rica.

Esta semana, la actitud negativa del representante comercial estadounidense, Mickey Kantor, hizo presagiar que los próximos días serán difíciles para al relación de ambos países, de hecho complejas por los problemas del narcotráfico.

El impacto Una decisión contra Colombia pondría en juego una agroindustria que ocupa alrededor de 45.000 hectáreas, área que resulta de 1.800 fincas, según Augura.

Las zonas productoras, Urabá y Santa Marta, generan cerca de 200.000 empleos, de ellos unos 60.000 directos.

El sector representa 5,38 por ciento de las exportaciones colombianas y 10,04 por ciento de las no tradicionales.

El valor de las exportaciones es, en promedio, de 400 millones de dólares al año.

Quieren mercado libre El ministro de Comercio Exterior, Daniel Mazuera Gómez, fue claro esta semana: Colombia no abandonará el Acuerdo Marco porque este mecanismo no se lo inventó el país para afectar los mercados sino que fue la Unión Europea (UE).

El presidente de Augura, Juan Diego Vélez Maya, piensa que si Estados Unidos sanciona a Colombia serán castigados varios productos distintos al banano.

Colombia no tiene como responder. Si se desatan las sanciones, la UE sí puede responder, lo que sería una pelea de grandes .

Vélez piensa que puliendo más la distribución de porcentajes internos de la cuota europea, o sea lo que le corresponde a las comercializadoras nacionales y extranjeras que operan en el país, Colombia puede defender mejor el Acuerdo Marco.

Para Antonio Restrepo, ex ejecutivo de la UPEB, se pueden formar dos escenarios: la UE no modifica el Acuerdo Marco y Estados Unidos aplica sanciones, como imponerle arancel al banano que ahora es cero.

También podría ocurrir, dice Restrepo, que se forme una pequeña guerra comercial entre la UE y Estados Unidos. Estados Unidos se podría apoyar en Alemaniacontraria al Acuerdo Marcoy podría echar atrás el Acuerdo Marco .

Restrepo dice que en último caso lo que le convendría a todos sería un mercado libre, situación que favorecería a Colombia porque su fruta es competitiva.

Vélez también coincide con el ex funcionario de la UPEB y piensa que el mercado libre, si se diera, sería lo mejor. Por eso desafió a Chiquita a que derribe también el reglamento 404.

El reglamento 404 y el Acuerdo Marco El primero de julio de 1993 entró a operar el reglamento 404, que impuso fuertes restricciones a las importaciones de banano latinoamericano en la Unión Europea (UE).

El objetivo, según los europeos, es defender la producción de la fruta de sus ex colonias de Asia, el Caribe y el Pacífico de la competencia del banano latinoamericano.

Una de las restricciones del 404 establece que la fruta de Latinoamérica sólo puede entrar a la UE si tiene licencias, las cuales fueron entregadas a empresas importadoras europeas.

Estas compañías europeas comenzaron a vender parte de esas licencias. Los comercializadores de fruta latinoamericana con más poder, como Chiquita y empresas de Ecuador, compraron muchos de estos permisos.

El reglamento 404 fue demandado ante el Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT) por Colombia, Costa Rica y otros países.

El GATT falló dos veces en contra de la UE. Este bloque europeo, para calmar a los demandantes y no tener problemas políticos y comerciales, diseñó una variante para el 404, que se llamó Acuerdo Marco.

El Acuerdo permitió un mejor acceso, con buenos precios, a una parte el 70 por ciento de la fruta de los países que lo aceptaron: Colombia y Costa Rica.

El Acuerdo Marco golpeó a las transnacionales estadounidenses, que se estaban beneficiando del tráfico de las anteriores licencias.

Por esto, Chiquita dice sentirse lesionada. Para Asociación de Bananeros de Colombia (Augura), cuando la transnacional operó con el 404 no dijo nada porque poseía un buen paquete de las antiguas licencias.

El 404 y las licencias de importación quedaron vigentes para el 53 por ciento de la oferta latinoamericana, es decir, los países que no firmaron el Acuerdo Marco, como Ecuador, Honduras, Guatemala y Panamá. De estas naciones sacan bastante banano las transnacionales.