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MÁS LLAMADAS DE LAS QUE SE ESPERABA

La respuesta de la ciudadanía de Cali al ofrecimiento de recompensas por la captura de los narcotraficantes ha sido superior a la que esperaban las mismas autoridades y las llamadas se multiplican para informar sobre posible ubicación de los capos.

13 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Un oficial que pidió reserva de su nombre indicó a EL TIEMPO que el resultado ha sido superior y se tienen revelaciones de particulares y hasta de antiguos colaboradores de los narcotraficantes.

No imaginamos que fuéramos a tener ese resultado. Nos ha sorprendido la respuesta. Pensábamos que Cali no iba a responder y por el contrario ahora hay que tener rigor para evaluar la información , indicó.

Sin embargo, hasta ahora no se tienen resultados concretos en cuanto a la captura de miembros del narcotráfico. Pese a los repetidos allanamientos a viviendas, condominios y fincas, hasta ayer en la tarde no se tenían capturas. Al parecer, los narcotraficantes han abandonado sus tradicionales sitios de residencia.

Algunas versiones señalan que numerosos miembros del narcotráfico habrían abandonado la ciudad para dirigirse a aislados puntos en el litoral Pacífico en donde disponen de mansiones construidas cerca a acantilados. Así, podrían controlar el paso o llegada de lanchas o internarse en la selva en caso de presencia de las autoridades.

Ayer siguió la presión y cerco en todo el territorio del Valle. En Buenaventura, Sevilla, Buga, Caicedonia, Tuluá, el Aeropuerto Palmaseca y Cali y las salidas hacia los municipios vecinos se centraron los operativos del Bloque de Búsqueda, con el apoyo del Ejército, la Policía y unidades antinarcóticos.

La revisión de taxis y autos particulares se concentró en Buga, localidad de 120 mil habitantes en el centro del Valle y a una hora por carretera de Cali. Fueron inmovilizados 65 autos para confrontación de documentos; se incautaron 15 radios de comunicaciones, 9 teléfonos celulares, 2 revólveres y una escopeta.

Más operaciones Acciones similares se han realizado en Cali, Tuluá, Buenaventura y Palmira. El objetivo es cercar a los miembros del narcotráfico, reducir su capacidad de movilización y de comunicaciones. No se informó de retenidos.

Entre tanto, por lo menos unos 200 hombres de la Policía se apostaron en el aeropuerto de Palmira que sirve a Cali. Ayer se hizo más notoria su presencia en las salas de espera y establecimientos del terminal aéreo Palmaseca, cuando antes habían centrado sus investigaciones en los hangares.

Permanecen inmovilizadas las avionetas de matrícula HK2440, HK2816P, HK3580W, HK3860, HK267, HK3034, HK3162, HK1096P, HK2478, HK3463, HK2778, HK4084, HK889p, HK2636, HK3063p, HK2695p, HK3321, HK3474, HK2645, HK3413, UL076, HK3764, HK3846, HK3912, HK2782, HK3764 y HK3846.

Sin embargo no se informó la identidad de sus propietarios o empresas. En el aeropuerto Palmaseca existen 75 hangares, algunos alquilados hasta a dos o tres empresas y otras empresas que tienen varios hangares. Hace menos de un mes, la Policía incautó tonelada y media de cocaína y se considera que el terminal aéreo fue un punto importante en el embarque de narcóticos al exterior.

El Ingenio, un edificio de apartamentos al sur de Cali, fue allanado por el Bloque de Búsqueda. Al parecer, el lugar es sitio de residencia de Alfonso Barreto Murcia, presuntamente vinculado al negocios de narcóticos.

Pese a estas acciones, Cali, la segunda ciudad en población del país, sigue su ritmo hasta ahora normal. El Festival de Arte, que concluye este domingo, ha contado con aceptable asistencia de público.

Una consulta con diferentes gremios económicos reveló que no hay resistencia a la presencia de las autoridades, pero sí a que la situación se prolongue demasiado, lo que podría resentir el comercio particularmente, al sector hotelero, de agencias de viaje, restaurantes y discotecas.