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LA CARTA Y LOS HUECOS

Bogotá está plagada de huecos desde hace tiempos. Por todas partes. Huecos, según el diccionario de la Academia (pág. 722, edición 1970) son vacíos cóncavos. Que tiene sonido retumbante y profundo. Hoyos, misma página, son vacíos profundos formados naturalmente o de intento. Y hoyas, son lo mismo pero muy grandes. O sea que Bogotá está plagada de hoyas. Y tan profundas, que los llamamos cráteres. Un europeo a quien me presentaron me preguntó; su nombre es Hoyos? No, es Rojas - Qué raro; me dijeron que Bogotá es la cuna de los hoyos... y hoyo, según el diccionario, es también sepultura.

13 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Esto en cuanto al diccionario De hecho, las hoyas bogotanas son tantas, tan hondas, tan imprevistas y tan inevitables, que evadirlas es un arte casi imposible. Y además, peligrosísimo: si usted alcanza a dar el timonazo, puede matar al peatón que se atraviesa, o chocar y volcar al que va a su lado, o hacer un trompo y matarse. Y si coge el hueco, el cimbronazo puede desprenderle un riñón o una retina. Su vida y la de los demás, corren serio peligro.

Y su automóvil sin remedio sufre el estallido de la llanta, la torcedura del rin, la quiebra del eje, la rotura de la dirección o la destrucción de la suspensión, etc. Y esto, cada cinco metros.

La reacción inmediata, unánime, violenta, es nombrarle la madre al Alcalde o al secretario de obras en términos tremendos y exaltados, amén de justificados.

Si pudiera multiplicarse el número de vehículos por el número de hoyas, por el número de veces en un solo día, el peligro de muerte, la cantidad de daños y los ultrajes a las señoras madres alcanzaría proporciones inimaginables.

Uno puede entender más o menos que los pavimentos se descompongan con el tiempo y que su superficie no se mantenga siempre y en todas partes tersa y perfecta. Pero que esas hoyas cortadas a pico, hondas; grandes, imprevisibles, mortales, no se tapen sin demora, es no ya irresponsable sino criminal. Como es criminal no reemplazar las tapas de las alcantarillas en cuanto se las roban, pues el peligro que unas y otras presentan es sencillamente mortal.

En qué país medianamente civilizado las autoridades y la ciudadanía son tan indiferentes a estos que amenazan la vida, los bienes y la honra de sus habitantes? Si el gobierno a todos los niveles es incapaz de dar el debido cumplimiento a los artículos 2, 15, 21 y 82 de la Constitución de 1991, los ciudadanos deberían por lo menos hacer uso de los dispuestos en los artículos 90, 91 y 92 de la misma, pues las hoyas, huecos, o cráteres, son manifiestamente inconstitucionales por atentar contra la vida de conductores y peatones, contra sus bienes y contra la honra de las madres de los que sabemos...